POR AFP Agencia | 23 de julio de 2026, 14:17 PM

Budapest, Hungría | Una semana después de la victoria de Kimi Antonelli (Mercedes) en Bélgica, Ferrari espera responder este fin de semana en el Gran Premio de Hungría, undécima cita de la temporada y la última antes del parón de mitad de año de la Fórmula 1.

Después de esta carrera en el circuito de Hungaroring, la F1 tendrá casi un mes de descanso y la Scuderia espera irse a las vacaciones con buenas sensaciones, en un trazado que, en principio, favorece las características de su monoplaza.

Ferrari ha competido con solvencia en Silverstone y Spa-Francorchamps, dos circuitos con largas rectas en los que el motor de Mercedes partía con ventaja sobre sus rivales.

Antonelli llega a Hungría como sólido líder del Mundial tras su victoria en Bélgica, aunque en Ferrari recuerdan que el año pasado Charles Leclerc logró la pole position en Hungaroring, lo que mantiene alta la ilusión dentro del equipo.

"La ejecución ha sido muy buena en los dos últimos fines de semana, hemos maximizado nuestro potencial. Creo que Mercedes seguirá siendo la referencia aquí y será difícil ganarles en la sesión de clasificación, pero es verdad que, sobre el papel, es un circuito más favorable para nuestro coche", estimó Leclerc este jueves ante los periodistas.

"Mercedes seguirá siendo el equipo a batir", apuntó, por su parte, el otro piloto de Ferrari, el veterano Lewis Hamilton, cuya última pole position fue lograda precisamente en Hungría, en 2023, y que ha ganado en ese país en ocho ocasiones.

Hamilton llega a esta carrera como segundo de la clasificación general, a 45 puntos del líder Antonelli, y mantiene viva la esperanza de conquistar lo que sería su octavo título mundial, especialmente si Ferrari continúa con su progresión.

Russell, con ánimo de revancha

El circuito húngaro es uno de los menos dependientes de la energía eléctrica de toda la temporada, por lo que la ventaja de Mercedes podría reducirse en esta ocasión.

El británico George Russell (Mercedes), uno de los grandes perjudicados en Bélgica al abandonar en la primera vuelta tras una colisión con Hamilton, llega con ánimo de revancha y más tranquilo después de que el equipo identificara un problema en su motor.

Al parecer, la calibración del software no era la correcta y eso afectó al rendimiento de la batería en las últimas carreras.

Relegado a 50 puntos de su compañero Antonelli, Russell mantiene intactas sus aspiraciones.

"Por el título o no, voy a seguir luchando hasta la última carrera. Ese siempre ha sido mi ánimo y voy a seguir así. Estaba en una buena dinámica en Austria y en Silverstone, así que espero recuperarla este fin de semana".

Tras un rendimiento mejor de lo esperado en Bélgica, donde terminó tercero, el neerlandés Max Verstappen y su compañero francés Isack Hadjar, que pasó del puesto 21 de la parrilla al sexto lugar en Spa, confían en que Red Bull pueda pelear por los primeros lugares en Hungría.

Consultado nuevamente sobre su futuro en la Fórmula 1, Verstappen evitó entrar en detalles.

"Estoy concentrado únicamente en intentar sacar el máximo rendimiento del coche y eso ya es bastante complicado de gestionar. Eso es lo que estoy haciendo. Este equipo es como una segunda familia para mí y, por supuesto, quiero entender un poco mejor nuestro coche y volver a ganar", respondió.

Esperando la reacción de Aston Martin

Después de un inicio de temporada muy complicado, Aston Martin, que ha invertido cientos de millones de dólares en los últimos años con el objetivo de convertirse en un equipo campeón, espera reaccionar en Hungría.

La expectativa es alta alrededor de la escudería, que ocupa el penúltimo lugar en el Campeonato de Constructores, pese a contar con un monoplaza diseñado por el prestigioso ingeniero británico Adrian Newey.

Aston Martin utilizará en Hungría un nuevo chasis, a la espera de incorporar el motor Honda en el siguiente Gran Premio, previsto para finales de agosto en los Países Bajos.

La actuación del español Fernando Alonso y del canadiense Lance Stroll será especialmente observada para comprobar si las mejoras del equipo se traducen en resultados.