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Katia Méndez convierte elementos de la naturaleza en obras de arte en relieve
Una hoja seca, una pequeña rama o una piedra pueden convertirse en el punto de partida de su próxima creación.
En Frailes de Desamparados vive una mujer que tiene una verdadera pasión por las plantas. Se trata de Laura Solís, una vecina que se ha ganado el título de "la reina de las plantas", pues tiene cerca de 4 mil, muchas de ellas orquídeas de diferentes variedades (ver video adjunto).
Lo curioso es que nunca imaginó llegar a tener tantas. Todo comenzó con unas cuantas plantas que fue reuniendo hasta que, casi sin darse cuenta, terminó construyendo su propio vivero.
"Todo comenzó porque a mí me gustan mucho las plantas; empecé a tener algunas y, cuando me vi, ya tenía mi primer vivero.
"Prácticamente toda la vida y por herencia de mi mamá es que me empecé a dedicar primero a las plantas como terapia y actualmente como un negocio, pues las vendemos", comentó Laura.
Pero detrás de tantas flores también hay una historia de lucha personal. Laura contó que durante los últimos años ha enfrentado una fuerte depresión y que, por recomendación de sus médicos, buscó una actividad en la que pudiera invertir su tiempo y encontrar bienestar.
Fue así como las plantas se convirtieron en mucho más que un pasatiempo. Cuidarlas, verlas crecer y dedicarles tiempo ha sido parte importante de su proceso para salir adelante.
Y en este camino no ha estado sola. A su lado está Martín Padilla, su esposo, con quien comparte nada menos que 49 años de matrimonio.
"¡Qué aguante el mío!", expresó Laura entre risas, dejando ver el buen humor que también caracteriza a esta pareja.
Martín, de 66 años, también tiene su propio emprendimiento. Desde 1991 se dedica a elaborar y vender cajetas, una actividad con la que ha sacado adelante a su familia.
Pero las plantas y las cajetas no son las únicas protagonistas de esta casa.
La familia también tiene una particular colección de más de 200 tazas para café y té, que decoran diferentes rincones de su hogar.
Así, entre miles de plantas, cientos de tazas, cajetas y muchas anécdotas, Laura y Martín han construido un hogar lleno de recuerdos, trabajo y cariño.
Y aunque Laura tiene cerca de 4 mil plantas, cada una representa algo especial para ella, pues lo que comenzó como una forma de encontrar tranquilidad terminó floreciendo hasta convertirse en una de sus mayores alegrías.