MasQN
Danny Sterling lleva en la sangre el sabor de los Carnavales de Limón
Tiene 76 años y durante 58 de ellos ha estado ligado a una comparsa que se convirtió en parte de la historia y la identidad del Caribe costarricense: Los Brasileros.
En las cercanías de Río Cuarto de Alajuela, entre potreros y ganado, se encuentra la finca de Jeanette Chaves, una mujer que ha demostrado que la determinación y el trabajo no tienen género.
Como madre, emprendedora y capataz, ha logrado sacar adelante a sus hijos sola, gracias a la producción de leche y al esfuerzo diario que exige el campo.
Jeanette heredó la tierra de sus padres y, con ella, una tradición familiar que ha mantenido viva durante muchos años. Hoy está al frente de una finca con aproximadamente 200 vacas, algunas próximas a parir y otras en plena producción de leche.
Entre el cuidado de los animales y las labores propias del negocio, esta mujer asume responsabilidades que tradicionalmente se han asociado con los hombres, pero que ella desempeña con firmeza y determinación.
Para mantener a flote la actividad, ha contado principalmente con el apoyo de sus hijos, con quienes comparte el esfuerzo de preservar el patrimonio familiar.
Su historia también está marcada por momentos difíciles que ha tenido que enfrentar a lo largo de su vida, pero ninguna de esas circunstancias ha logrado detenerla.
Con valentía, perseverancia y un profundo compromiso con su familia, Jeanette ha convertido su finca en el sustento de su hogar y en una muestra de que las mujeres también pueden liderar y prosperar en el sector ganadero.
Su historia es la de una mujer que no se rinde, que encuentra en el trabajo una oportunidad para seguir adelante y que, desde el campo costarricense, rompe paradigmas e inspira con su ejemplo.