POR | 13 de marzo de 2019, 12:32 PM

En medio de un paisaje completamente urbano, donde predominan los carros, calles pavimentadas y modernas casas, un personaje irrumpe con su caballo blanco y su sombrero. Se trata de don Rodrigo Vargas, un domador que se niega a dejar morir esta tradición en el cantón de Flores.  

Su casa es como una granja en medio de la ciudad. Aquí desde que tiene memoria don Rodrigo pasa sus días en su oficina al aire libre haciendo lo que más le apasiona. 

Repase la nota completa en el vídeo adjunto.