POR Mariana Valladares | 3 de octubre de 2026, 8:00 AM

Los perros y gatos necesitan chequeos veterinarios periódicos, incluso si no presentan síntomas de enfermedad. Una revisión general al menos una vez al año permite evaluar su estado de salud y detectar posibles padecimientos en etapas tempranas.

Así lo explicó Wilson Bonilla, veterinario de la Universidad Nacional (UNA), quien recomienda realizar controles cada seis meses, según la edad y las condiciones de salud de cada animal.

Los chequeos pueden incluir exámenes de sangre, orina y heces. En animales adultos mayores, el especialista también aconseja incorporar estudios de imagen, como radiografías y ultrasonidos, según las necesidades de cada paciente.

“El mensaje que sí hay que transmitirle a las personas es que no es conveniente que nuestras mascotas pasen mucho tiempo sin un chequeo médico”, señaló Bonilla a Teletica.com.

El veterinario advirtió sobre la importancia de no esperar hasta que aparezcan síntomas evidentes. Algunas enfermedades avanzan de forma silenciosa y pueden volverse crónicas antes de mostrar señales claras.

La edad y la raza influyen en los controles

La frecuencia de las revisiones debe ajustarse a las características de cada mascota. Los animales adultos mayores requieren evaluaciones más completas para detectar cambios en sus órganos y tejidos.

En perros salchicha, por ejemplo, Bonilla recomienda valorar la columna vertebral a partir de los seis o siete años. Esta raza presenta predisposición a problemas de espalda.

En pastores alemanes, los controles pueden incluir radiografías de columna y cadera desde los cinco o seis años. Estos estudios permiten vigilar posibles afectaciones en esas zonas.

Los gatos persas también necesitan atención específica. El especialista recomienda incluir ultrasonidos abdominales en sus chequeos, incluso desde edades tempranas, debido al riesgo de enfermedad renal poliquística.

Además, algunas razas de perros pueden presentar mayor predisposición a enfermedades cardíacas o lesiones tumorales en la piel. Por eso, el veterinario debe definir los exámenes según las características de cada paciente.

Exámenes y desparasitación según el riesgo

La prevención también incluye el control de parásitos internos y externos. Bonilla explicó que existen protocolos de desparasitación cada tres meses, aunque también es posible valorar la presencia de parásitos mediante análisis de heces.

Este método permite determinar si el animal necesita un tratamiento contra parásitos intestinales. El especialista recomienda consultar con un veterinario para establecer el protocolo adecuado.

La ubicación geográfica también influye en las medidas preventivas. En zonas cálidas de Costa Rica, como sectores de la costa del Pacífico, los perros pueden estar expuestos al gusano del corazón, un parásito transmitido por mosquitos.

Las mascotas que frecuentan playas y zonas boscosas también pueden entrar en contacto con parásitos capaces de transmitirse a las personas. Por eso, el control debe considerar el entorno y los hábitos de cada animal.

La salud dental también requiere atención

El cuidado preventivo incluye la revisión de los dientes y las encías. Bonilla recomienda revisar la boca de perros y gatos todos los días para identificar acumulación de sarro, inflamación o cambios en las piezas dentales.

El cepillado con productos específicos para mascotas ayuda a reducir la acumulación de placa. El veterinario aconseja hacerlo con regularidad y acostumbrar al animal desde cachorro.

Cuando existe acumulación de sarro, puede ser necesaria una limpieza dental profesional. La frecuencia depende del estado de la boca y de la valoración veterinaria.

La falta de atención puede provocar gingivitis, infecciones, pérdida de piezas dentales y dolor al masticar. En algunos casos, estas molestias reducen el apetito y afectan la calidad de vida del animal.

Vacunación y prevención de enfermedades

Bonilla también recordó la importancia de mantener al día las vacunas. En Costa Rica, la vacunación contra la rabia requiere especial atención y debe ajustarse a las disposiciones sanitarias vigentes.

Las demás vacunas se programan según el historial del animal, su exposición a enfermedades y el criterio del médico veterinario.

El especialista insistió en que la prevención permite detectar problemas de salud antes de que avancen. También puede reducir los costos de atención y evitar complicaciones que afecten el bienestar de las mascotas.

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