POR Daniel Jiménez | 5 de mayo de 2026, 8:01 AM

El exdirectivo de Alajuelense, William Cordero, lamentó el presente que vive el club tras la salida del técnico Óscar Ramírez.

Cordero conversó con Teletica.com sobre la actualidad rojinegra, la salida del Macho Ramírez, y un semestre en el que el club pasó de ganarlo todo a otro con un "nadaplete".

—¿Con qué sabor de boca vivió el semestre?

Muy triste porque es una prolongación de luto que se extiende desde el 2014. Es muy triste que los resultados deportivos sean tan grises. No hay duda de que es totalmente desafortunado lo que ha sucedido en el ejercicio de esta Junta Directiva que ha sido totalmente tildada como la amorosidad más grande en los logros deportivos.

—Sin embargo, el club ha sido tricampeón de Centroamérica y también con Óscar Ramírez se ganó la 31, por qué menciona 2014...

Porque en el 2014 nosotros estábamos mano a mano con Saprissa, y ni qué se diga con Herediano. Hoy los números son totalmente abismales, hacer que la diferencia se amplíe con el Saprissa y ya Heredia se nos va a despegar si es campeón.

Entonces ese no es el origen de nuestra querida asociación, era pelear, ser campeones y eso se refleja en el 2014 que el hecho de ganar uno o dos títulos desde ese año es una acción totalmente compleja y para la cual no fue diseñada la asociación. No está bien lo que está pasando con los resultados deportivos y eso nos sigue reflejando la inexperiencia de la actual Junta Directiva.

—¿Por qué cree usted que en la anterior asamblea cuando hubo votaciones se dio la reelección de Joseph Joseph como presidente?

Porque eso es muy político, recordemos que comenzaron a salir nombres, ¿verdad? En un momento otro de esos nombres que se daban en algún momento con el grupo nuestro, después se pasaron de acera y llegó una acción política que es válida, que fue la incorporación de Óscar Ramírez, eso envalentonó a la actual Junta Directiva, y les permitió hacer el movimiento político que prácticamente nos dejaba a nosotros sin opción.

¿Pero qué pasa? Que el último, la última herramienta robusta que tenía la Liga viene, pero ¿Cómo se va de la liga? Sale por la puerta de atrás, despedido, ¿verdad? Un 1° de mayo, no se le hace un reconocimiento, sino es 24 o 48 horas después, esa no era la forma en que Óscar debió haber salido de la Liga. Ahí se sigue demostrando la falta de equilibrio y de respeto a lo que es particularmente la institución.

—Pero también la salida de Óscar Ramírez se da porque se le acaba el contrato, puede que él mismo haya decidido no continuar. ¿O usted tiene algo, conoce de alguna información? 

No, pero son estilos. Uno sale, digamos, detrás de un comunicado que dice que se lamenta los resultados deportivos de seis meses, que no difieren en nada, de todos los años, que digo yo desde 2014, no difieren en nada. La situación es muy, muy similar.

Nada más que se agrava la crisis porque no clasificamos, no estamos dentro de los cuatro, somos presas la burla de los equipos que han clasificado, que están en la fiesta grande, que hoy nosotros los vemos desde haciendo fila. Algo que yo quisiera que el aficionado entienda, que eso es grave, que eso no es lo usual en la institución, pero en el ejercicio de manejo desde el 2014 a la fecha parece que es un común denominador de las juntas directivas que van por otros resultados y que no es el resultado deportivo que debe prevalecer. 

—Don William este semestre se dio un acto de indisciplina de Alejandro Bran y Kenneth Vargas, que incluso estuvieron entrenando con la Sub-21: ¿Qué opina usted cómo se valora el tema desde el plano dirigencial? 

Mire, a nosotros nos faltó pantalones. Creichel Pérez y el otro muchacho que se fue a Liberia protagonizaron un acto de indisciplina en los alrededores de La California, los jugadores no viajaron a competir a Honduras.

Creo que ese partido era en Honduras, si no me equivoco, y que era importante. Ya ahí hubo un accionar que demuestra que no teníamos pantalones. Fue muy floja la medida.

Luego permitimos que los jugadores volvieran a competir con el primer equipo y nos dejamos que se montaran a la carroza de la victoria con actos de indisciplina que no son los adecuados para el manejo de un camerino. Yo hubiese preferido no ser campeón de la Copa Centroamericana, pero haber dejado evidencia de que en la Liga hay un código de ética que se respeta y no tener que darle tanta facilidad a los infractores. 

Sumado a eso, lo que ha sucedido con el comportamiento de Bran y demás, y donde se vinculó a Vargas también, igual se demuestra que son actos que de alguna manera quedan impunes, que por la necesidad de completar un once, no se toman decisiones correctas como funcionalidad para poder demostrar que tenemos un club que hay que honrar desde todos los extremos.

Ahí es donde yo cuestiono y difiero totalmente con la práctica de manejo de la institución, que riñe con la disciplina que deberíamos tener. 

—¿Para finalizar, qué le pide a la dirigencia y a la gerencia deportiva en la elección de un nuevo entrenador? 

La gerencia deportiva está en las manos, no hay duda, porque no se han tomado decisiones que suman, todas las decisiones restan y lo demuestra que se nos da, por las razones que sean, la cabeza de Óscar Ramírez, pero jugadores que son, evidentemente, cuatro o cinco veces más responsables de lo que nos ha pasado en todos estos meses de competencia, no se asoman para poder separarlos del club y refrescar de alguna manera el camerino y darle oportunidad de una manera transparente al seguidor de la institución, decir que vamos con un equipo joven, vamos a apostar a lo que puede o no estar dando el CAR, pero no se hace de esa manera.

Hay una zona de confort exagerada en la Junta Directiva y el asunto no se ve fácil, porque sin cobrarle absolutamente nada al gerente de la Liga Deportiva Alajuelense, es evidente que se necesita, aparte de un entrenador, se necesitan defensas derechos, un creativo en la mitad de la cancha, la ausencia de delanteros con categoría, por los extremos y un centro delantero, porque no podemos apostar solamente a lo que tenemos y no sabemos, porque parte de la problemática es, como no dan información, qué pasa con Zaldívar, se va a poder rescindir o no, qué pasa con las contrataciones extranjeras y cómo vamos a conformar el equipo, porque ahorita hay que estar compitiendo.

Qué vamos a hacer, si el recurso a nivel de compromiso de las plazas de extranjeros, si están ocupadas y aquí en el mercado, si son costarricenses, a quiénes vamos a contratar o qué vamos a hacer, eso debería estar definitivamente ya tomado las acciones, pero creo que sigue la Liga levantando la mano para hacer cosas totalmente desafortunadas y si no hay un golpe de timón, si no cambiamos, seguiremos obteniendo los mismos resultados y el Saprissa seguirá sacándonos más ventaja, el Herediano, por lo consiguiente.

Recordemos que nosotros, por nuestros propios errores y por los méritos de Cartaginés, los levantamos de una sequía de tantos años y si esas señales no las quiere ver la Junta Directiva, será la señal adecuada para que cambiemos el rumbo y tengamos la sapiencia y el equilibrio para tomar las mejores decisiones. 

En otras oportunidades, alguna parte de la Junta Directiva ya hubiese levantado la mano para decir, me levanto, dejo la silla para que venga alguien a tener un mejor trabajo, ya que yo reconozco que colapsé, que ya no más, a pesar de que uno entiende que la gente que está en la Junta Directiva lo hace con cariño y demás, pero ya colapsaron, ya no le da más, el resultado está a la vuelta de la esquina.