POR Daniel Jiménez | 9 de enero de 2026, 11:01 AM

Ignacio Hierro salió de la Federación Costarricense de Fútbol el pasado 10 de diciembre. Mientras la Fedefútbol analiza perfiles para ver quién asume la dirección deportiva, Hierro continúa buscando qué pudo hacer para cambiar el resultado final: sin boleto al Mundial.

Este viernes y en una charla de más de dos horas en Lindora, Hierro conversó con Teletica.com y le expuso los informes que realizaba, su manera de trabajar, qué hizo durante su estancia en la Fedefútbol y cuáles eran sus funciones. 

Además, brindó una entrevista en la que se refirió a temas específicos que rondaron su paso por la FCRF.

—¿Qué análisis hace de su labor como director deportivo de la Federación Costarricense de Fútbol?

De pronto, ya un mes más o menos de mi salida, te puedo decir que fue una experiencia muy linda, en la cual el resultado con el que soñábamos desde que llegamos no se cumplió. Se cumplieron muchos otros, sí, en categorías menores, en categorías que hace mucho tiempo no se tenía una calificación al Mundial o no se tenía un éxito importante, se lograron, pero la Selección Mayor que era la ilusión de todos los costarricenses y del fútbol costarricense y personal, pues no se consiguió. 

Entiendo que será razón suficiente para mi salida de la Federación y bueno... pues con este dolor todavía de no haber conseguido el objetivo, despertarme por la noche y pensar que pude haber hecho mejor para poder lograrlo, pero, pues, también asumiendo que esto es fútbol y que de pronto los resultados te llevan por caminos distintos.

—¿Se dice que usted llegó a la Federación por ser amigo de don Osael Maroto, ¿eso es cierto o no es cierto?

No, no es cierto. Creo que para mí, entrando con ese estigma, sabiendo que Osael me fue a buscar a México después de mi paso por la Federación Mexicana para trabajar en su club. El trabajo que hicimos en Sporting que hoy es campeón Sub-21 creo que a partir de ese trabajo y de que hoy se tienen unas categorías menores bien organizadas y aunque este último torneo no le fue bien, yo siempre busco que mi trabajo sea el que me defienda, mi trabajo y lo que sé y lo que pueda aportar a un club, y eso me llevó a la federación, no me llevó mi amistad con Osael, que te puedo decir que es una amistad a partir del trabajo, no es más allá. 

Creo poder decir que soy amigo de él, como también soy amigo de Joseph y también soy amigo de Jafet y de algunas otras personas del fútbol costarricense, pero no nada más allá. Y sabiendo este estigma, sí me preocupaba el hecho de cuidar día a día que el trabajo que hiciéramos fuera impecable, que fuera medible, que fuera estructurado, que tuviera protocolos y funciones claras para todas las personas y que eso nos ayudara a controlar lo controlable dentro del fútbol.

Y creo que eso sí lo conseguimos, o sea, si bien el resultado de ir al Mundial no se consiguió y que es razón suficiente para que yo no siga en la Federación, también te puedo decir que lo otro sí lo conseguimos. Y que hoy la Federación tiene una estructura deportiva, que tiene roles y funciones claros, que tiene protocolos, que tiene áreas bien establecidas y que la gente que está ahí hoy trabaja con objetivos definidos dentro de sus labores dentro de la Federación. 

—Después se da la llegada de Miguel Herrera, quería preguntarle si la llegada de Miguel también obedece, bueno los dos son mexicanos, si ya había conocimiento previo de él o si hubo algún proceso, alguna matriz como regularmente se hace y se evalúan diferentes perfiles....

Primero definimos qué tipo de perfil necesitábamos para la Selección en ese momento, a un año del Mundial, a pocos meses de la eliminatoria, entonces definimos qué tipo de persona necesitábamos. Necesitábamos un técnico que viniera, que tuviera un impacto fuerte, no solo en los jugadores, sino también a nivel medio, necesitábamos a alguien que viniera a vivir acá, que se entregara plenamente al proyecto, que fuera ganador, que tuviera experiencia en Selección y Miguel contaba con esas características. 

Entrevistamos a más de 10 entrenadores, es verdad que es mexicano, yo lo conozco muy bien porque fue mi compañero, porque fue mi entrenador y porque después yo fui su jefe como directivo, pero también hubo otros dentro de esa entrevista que tenía yo también una relación similar a la de Miguel.

Yo estaba convencido de que Miguel era un perfil adecuado para lo que íbamos a jugar y por ello lo presenté ante el Comité junto con otros cinco e hice la recomendación de que él fuera el técnico de la Selección Nacional. 

—¿Cuál es su verdad, porque se ha dicho mucho de muchas cosas después de la no clasificación, pero si le preguntara cuál es la versión o la verdad de Ignacio Hierro de todo lo que ha pasado, cuál es? 

Creo que no hay una sola, hay muchas verdades, en el fútbol siempre yo hablo de que se dice que el 50% del resultado depende de la fortuna y que hay otro 50% que es controlable y yo como director deportivo busco enfocarme en ese 50% controlable. Y dentro de ese controlable desde luego que hay cosas que pudimos haber hecho mejor, no se hizo todo perfecto y que creo que esa suma de pequeñas cosas, pues, te llevan a no acercarte tanto al resultado, con esto no quiero decir que fue por suerte que no fuimos al Mundial, no, hay que asumir la responsabilidad como te dije, es una razón suficiente para no estar, pero también decirte que, y creo que esto lo comparto con Miguel y con toda la gente de la Federación, que trabajamos todos los días para conseguir el objetivo y aun así no lo conseguimos.

Creo que la primera fecha de la eliminatoria fue muy costosa, ese doble empate, primero ganando en Nicaragua y que con un hombre más nos sacaran el empate y después acá contra Haití, de un primer tiempo maravilloso donde pudimos haber ido 5-0, solo haber ido 2-0 y que nos sacaran el empate, creo que ahí está la clave de la eliminatoria, se puede analizar más cosas, pero para mí, esos dos partidos son la clave que después fueron llevando a un desgaste interno, a ciertas dudas, a ciertas presiones que no desembocaron en el resultado deseado o sea, la verdad es cruda y es que no se consiguió el objetivo, no se consiguió el ir al Mundial y eso hoy nos tiene a Miguel y a mí fuera de la Federación y con un dolor tremendo, te repito porque era una ilusión estar en este Mundial.

—¿Pesó también que luego se llamaran a otros jugadores de más experiencia o que se cambiara el sistema en algunos partidos?

Creo que no es remendar, desde un principio se tenía el seguimiento de 60 jugadores, luego una lista menor de 35, cada una de esas listas se buscaba cuál era la mejor opción pensando en lo que iba a suceder en esos partidos y soluciones que se podían dar sobre el juego.

Los cambios de sistema creo que no fueron tantos, variaba todo y eso es algo que le corresponde más al entrenador, esa decisión sin duda yo las platicaba con él, lo intentaba entender dentro de esos objetivos que tenía y de tareas que buscaban que sucedieran dentro de los entrenamientos y buscando trasladarlo a los partidos, yo participaba en cuestionar ciertas cosas que veía, la realidad es que la mayoría del tiempo, sucedieron las cosas que Miguel buscaba dentro de la cancha, sí hubo momentos de distracción, detalles que se pudieron haber hecho mejor, pero con el periódico del lunes metido debajo del brazo y buscando crítica o alguna razón, la razón es que no se ganaron los partidos que tenían que ganar, no se consiguieron los puntos que se tenían que conseguir y hoy nos tienen fuera del Mundial. 

—¿Cuánto se pierde con no ir al Mundial?

Yo creo que es muy costoso el hecho de no ir a un Mundial en cuestión de desarrollo, en tema de crecimiento sobre todo para esta nueva generación que desgraciadamente no ha clasificado a un Mundial, más allá de los grandes, esta nueva generación entre 18 y 23 años no había conseguido nunca clasificar a ninguna competencia oficial a nivel FIFA o a nivel Olímpicos y esta era una gran oportunidad de crecimiento. Esa oportunidad yo hablo desde la parte deportiva, el no participar en un evento como un Mundial no nos permite seguir con esa línea de crecimiento que se tenía.

—¿Con qué sabor de boca se va de la Federación?

Me voy muy triste por no haber podido lograr el objetivo, me voy agradecido con la gente, con el apoyo, con el profesionalismo de las personas que están ahí, me voy triste por el resultado deportivo y de alguna manera satisfecho con algunas otras labores que hemos hecho de conseguir generar una estructura, de conseguir resultados relevantes en categorías menores y de haber clasificado de nuevo a mundiales juveniles e infantiles, pero sin duda con un dolor que no creo que se me quite nunca de no haber clasificado al Mundial.

—¿Algo más que guste mencionar antes de terminar la entrevista?

Han sido tres años para mí viviendo en este país, agradezco la oportunidad y deseo de corazón, mucho éxito en el futuro a la Federación y al fútbol costarricense que se lo merece.