POR AFP Agencia | 27 de agosto de 2026, 18:00 PM

Mónaco, Principado de Mónaco | El París Saint-Germain, vigente campeón, y el FC Barcelona tendrán caminos complicados en la fase de liga de la Champions League, según el sorteo efectuado este jueves en Mónaco, donde el Real Madrid, líder del palmarés con 15 títulos, resultó más favorecido.

Por tercer año consecutivo, un sistema informático automatizado fue desvelando las hojas de ruta de cada equipo presente en el grupo único de 36 clubes, con los exfutbolistas David Villa y Thierry Henry como colaboradores del proceso sobre el escenario.

De mediados de septiembre a finales de enero, durante ocho jornadas, se determinará una clasificación conjunta en la que los ocho primeros accederán directamente a los octavos de final, mientras que los equipos ubicados entre el noveno y el vigesimocuarto puesto deberán disputar un play-off para buscar ese mismo objetivo.

Todo ello tendrá como meta la final del 5 de junio de 2027, en el estadio Metropolitano de Madrid.

Exigencia para el campeón

Como en la pasada temporada, el PSG no tendrá mucho margen para la relajación y deberá esforzarse desde el principio si quiere avanzar hacia una tercera Orejona consecutiva.

Inglaterra será su destino más delicado y por partida doble, ya que tendrá que visitar al nuevo Manchester City de Enzo Maresca y al Aston Villa, vigente campeón de la Europa League. Villarreal y Como serán sus otros dos desplazamientos en esta fase de liga.

Por el Parque de los Príncipes pasarán el Barcelona y la Roma, además de dos adversarios, en principio, más cómodos: el Galatasaray y el Slovan Bratislava, que el miércoles fue el último de los 36 equipos en validar su boleto.

“El Barcelona es uno de los mejores clubes del mundo, un histórico. Será un gran partido para ellos, para nosotros y para los espectadores de todo el mundo”, declaró el presidente del PSG, Nasser Al Khelaifi.

Después de ser subcampeón del torneo la pasada temporada, el Arsenal persigue su ansiada primera coronación en la competición europea y, de entrada, el azar le deparó un camino también delicado, con dos españoles —Real Madrid y Betis—, dos alemanes —Bayern Múnich y Borussia Dortmund— y una visita al Nápoles de Massimiliano Allegri.

Cara y cruz para los grandes españoles

Entre los españoles, los eternos rivales Real Madrid y Barcelona tuvieron suerte desigual, con mayor dificultad para los segundos.

El equipo azulgrana tendrá al campeón europeo PSG, dirigido por su exentrenador Luis Enrique, como principal obstáculo. Además, en el Camp Nou tendrá dos reencuentros: el de Rodri con su exequipo, el Manchester City, y la visita del Como de Cesc Fábregas, entrenado por el exjugador del Barça y formado en La Masía.

El resto de rivales del campeón de LaLiga se completa con Aston Villa, Sporting de Lisboa, Feyenoord, Galatasaray y el que parece más asequible, el debutante Sabah de Azerbaiyán.

En el caso del Real Madrid, las visitas al subcampeón Arsenal y a la Roma, además de la recepción del Inter de Milán en el Bernabéu, son los tres partidos más exigentes en un horizonte por lo demás despejado: PSV, RB Leipzig, Shakhtar, Linz y AEK Atenas.

“El formato es exigente, hace que cada partido sea prácticamente una final porque el objetivo es estar entre los ocho primeros”, dijo el director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, Emilio Butragueño.

Más duro fue el resultado del sorteo para el Atlético de Madrid de Diego Simeone, con Bayern Múnich, Liverpool y Manchester United en el camino.

El Betis tuvo un sorteo de dificultad media, con Arsenal —en casa— y Bayern —fuera— como exámenes más difíciles, mientras que el Villarreal tuvo especialmente mala fortuna, con un camino lleno de trampas: PSG, Liverpool, Manchester United, Borussia Dortmund y Nápoles.

Marquinhos, premio UEFA Respect

Al inicio de la ceremonia del sorteo, la UEFA entregó su primer premio “UEFA Respect: Beyond the Game Award” a Marquinhos, en reconocimiento a su labor en favor de la deportividad.

“El fair play es algo muy importante en el fútbol y en la vida cotidiana. Seguiré mostrando respeto este año. Es un honor para mí este premio”, afirmó el defensa brasileño en un video, justo después de que el trofeo fuera recogido en su nombre por Nasser Al Khelaifi, presidente del PSG.

La UEFA destacó especialmente cómo Marquinhos renunció a las primeras celebraciones del PSG tras ganar, a finales de mayo en Budapest, la final de la Champions para ir a consolar a su compatriota Gabriel Magalhães, del Arsenal, que acababa de fallar un penal en la tanda decisiva.