Internacional
Guerra en Oriente Medio hace subir el petróleo a su nivel más alto desde 2024
Los inversionistas se preguntan "cada vez más por los riesgos de una inflación potencialmente más fuerte", señaló el experto.
El ejército israelí lanzó este viernes una serie de ataques "a gran escala" sobre Teherán como parte de una "nueva fase" de su guerra contra Irán, que ha extendido además a Líbano con fuertes bombardeos sobre Beirut.
El conflicto, desatado el fin de semana tras una ofensiva israeloestadounidense contra Irán, se ha ampliado a todo Oriente Medio debido a múltiples represalias de la república islámica.
Varios medios iraníes, entre ellos la televisión estatal Irib, informaron la mañana del viernes de una serie de explosiones en diferentes barrios de la capital.
Las fuerzas armadas israelíes explicaron que su blanco era "la infraestructura del régimen terrorista iraní en Teherán".
También se reportaron ataques con misiles en Shiraz, en el sur del país, que dejaron varios ciudadanos "muertos o heridos" el jueves por la noche, indicó la agencia pública de noticias Irna.
Y en Líbano, los suburbios del sur de la capital, Beirut, también fueron bombardeados este viernes temprano por Israel, informó la agencia estatal de noticias libanesa Ani, sin mencionar víctimas.
Estas confrontaciones han trastocado profundamente los mercados económicos mundiales, mientras su duración sigue siendo incierta.
"Estamos solo al comienzo de los combates", afirmó el jueves por la noche el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, al asegurar que Washington dispone de munición suficiente para "llevar a cabo esta campaña durante el tiempo que sea necesario".
Por su parte, el presidente Donald Trump consideró en declaraciones a la cadena NBC News que enviar tropas terrestres a Irán sería "una pérdida de tiempo" ya que los iraníes "lo han perdido todo".
El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, anunció el jueves por la noche que la guerra entraba en una "nueva fase".
"Tras llevar a cabo con éxito la etapa de ataque sorpresa, durante la cual hemos establecido nuestra superioridad aérea y neutralizado la red de misiles balísticos, pasamos ahora a la siguiente fase de la operación", dijo por televisión.
Zamir reiteró que Israel continuará con el "desmantelamiento del régimen" iraní y de sus capacidades militares y que el Estado hebreo todavía tenía "más sorpresas reservadas" contra Teherán.
El jueves, Trump exigió "participar" en la elección del sucesor del ayatolá Alí Jamenei, quien murió en el primer día de bombardeos de su país e Israel contra Irán, y afirmó que el hijo del líder supremo no era "aceptable" a sus ojos para dirigir el país.
En tanto, el jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, afirmó a NBC que su país no buscaba ni un "alto el fuego" ni "negociaciones".
En este séptimo día de guerra, Irán parece conservar su capacidad ofensiva.
Arabia Saudita y Catar anunciaron el viernes por la mañana que repelieron ataques con drones y misiles contra bases aéreas, mientras que en Baréin un hotel y varios edificios residenciales fueron alcanzados.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, anunciaron también una nueva salva de proyectiles contra Tel Aviv, donde ya se habían escuchado explosiones el jueves por la noche sin que se reportaran víctimas.
Y el grupo proiraní Hezbolá, contra el que Israel está llevando a cabo una amplia ofensiva en Líbano, también dijo haber lanzado cohetes y artillería hacia territorio israelí.
El ejército del Estado hebreo recibió la víspera la orden de avanzar más profundamente en el sur de Líbano para ampliar su zona de control en la frontera, según el general Zamir.
Pánico en Beirut
El jueves, el pánico ya se había apoderado de Beirut, tras un llamamiento sin precedentes de Israel para evacuar los suburbios del sur de la capital. Inmediatamente se formaron atascos en este bastión de Hezbolá, donde residen cientos de miles de personas.
Por la noche, la zona fue objeto de ataques, uno de ellos "muy violento" según la agencia Ani.
Según el Ministerio de Salud libanés, al menos 123 personas han muerto y 683 han resultado heridas desde el lunes.
En Irán, la agencia Irna habla de un balance de 1.230 muertos desde el sábado, cifras que la AFP no ha podido verificar.
En Israel, el conflicto ha dejado al menos diez muertos, según las autoridades.
En el frente naval, Estados Unidos afirmó haber hundido 30 barcos iraníes desde el inicio de la guerra.
Pero el estrecho de Ormuz, clave en el golfo Pérsico y por donde normalmente transita el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial, sigue siendo de facto intransitable.
En cuanto a otra vía estratégica, el mar Rojo, los hutíes de Yemen, aliados de Teherán, han asegurado que tienen "el dedo en el gatillo" y que están "listos para responder en cualquier momento".