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Zelenski condiciona elecciones a una tregua con Rusia
El presidente ucraniano reiteró que no habrá comicios hasta no tener "todas las garantías de seguridad" en el país.
"Hemos convocado este retiro para discutir sobre competitividad y sobre la necesidad de reforzar el crecimiento económico en Europa", dijo el presidente del Consejo Europeo, António Costa, a su llegada a la cumbre informal en el castillo belga de Alden Biesen.
El político portugués señaló que el primer eje de la discusión será "profundizar y completar nuestro mercado único", y para ello apostó por "eliminar las barreras internas, así como las barreras burocráticas".
El segundo punto es "ampliar la escala" de empresas europeas, y para ello señaló la necesidad de "contar con mercados de capitales integrados y dinámicos que respalden a nuestras pymes y startups, para que puedan crecer, invertir en innovación y modernizar nuestra economía".
Al mismo tiempo, consideró necesario "reforzar" las grandes empresas de la UE, al subrayar: "Necesitamos compañías sólidas capaces de competir en el mercado global".
Además, dijo que en el contexto geoeconómico actual, se necesita "continuar con una política comercial muy proactiva y proteger a nuestras empresas de la competencia desleal y de la coerción económica". Por último, opinó que la UE precisa "invertir más y mejor", tanto a nivel público como privado.
"Hoy, nuestra prioridad es desbloquear la inversión privada, movilizar nuestros ahorros para invertir en nuestras empresas y crear un ecosistema de inversión más dinámico y sólido", señaló en alusión a la iniciativa sobre la unificación de supervisión para mercados de capitales que quiere acelerar Bruselas.
En este encuentro convocado en un castillo medieval en la provincia flamenca de Limburgo, próxima a la frontera con Países Bajos, los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete abordarán ideas concretas planteadas por Bruselas y por capitales europeas, como el 'Made in Europe' o la puesta en marcha de una Europa a dos velocidades, ante la falta de consenso entre los Veintisiete.
Estos dos temas han sido recogidos en los últimos días por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tanto en su carta a los jefes de Estado y de Gobierno con motivo de este "retiro informal" como en un debate ante el pleno del Parlamento Europeo la víspera de la cita.
Para la alemana, el 'Made in Europe' (dar prioridad a firmas europeas en las licitaciones públicas para determinados sectores) es un "instrumento necesario" para reforzar la capacidad productiva, pero también un "terreno resbaladizo", porque debe estar sostenido por análisis económicos "robustos" y respetar las "obligaciones internacionales".
Francia es el gran impulsor del debate, pero no es el único socio comunitario que defiende dar prioridad a la industria europea y fuentes comunitarias ven cierta "convergencia" sobre la idea, que sin embargo todavía divide a los Estados miembros, con Alemania, Países Bajos, los nórdicos y los bálticos en contra de su aplicación generalizada.
Antes de la cumbre informal, una veintena de líderes mantuvieron un encuentro previo en un hotel próximo al castillo de Alden Biesen, impulsado por el canciller conservador alemán Friedrich Merz, la primera ministra de ultraderecha italiana Giorgia Meloni y el independentista flamenco belga Bart de Wever, para coordinar sus posturas, una cita en la que no participó el presidente socialista del Gobierno español, Pedro Sánchez.