POR AFP Agencia | 11 de marzo de 2026, 17:57 PM

Una mujer que pasó 22 años en una prisión de Estados Unidos acusada de causar la muerte de un niño fue liberada este miércoles, luego de que la justicia determinó que fue sentenciada con testimonios erróneos y evidencia incompleta.

"Fui fuerte; (creí) que me iba a morir allá.  Fui fuerte; yo creí en Dios", dijo a la prensa Carmen Mejía, natural de Honduras, apenas abandonó la prisión de Texas en la que permanecía.

Sobre ella pesaba una orden de deportación a raíz de la condena que recibió, pero las autoridades migratorias levantaron las restricciones tras el nuevo veredicto, según la defensa.

Mejía, de 54 años, dijo estar agradecida con Dios y sus abogados, por darle "un milagro muy grande".

"Si bien estamos muy contentos de que los tribunales reconozcan la inocencia de la señora Mejía, esta grave injusticia nunca debió haber ocurrido", dijo Vanessa Potkin, abogada de la organización Innocence Project, que asumió el caso.

Mejía recibió cadena perpetua por presuntamente sumergir en agua caliente a un menor de 10 meses que estaba bajo su cuidado. A raíz de las quemaduras, el niño murió en el hospital. Los hechos ocurrieron en 2003.

Mejía fue presa y la fiscalía la acusó del hecho, basada en los testimonios de un médico y un experto de la época, que aseguraron que las quemaduras fueron causadas intencionalmente por un adulto.

También perdió la custodia de sus cuatro hijos -hoy adultos-, que fueron dados en adopción.

Sin embargo, sus abogados, ayudados por peritos médicos, demostraron que se trató de un accidente doméstico por un calentador que elevó en segundos la temperatura del agua sobre los 60°C, mientras la hija de Mejía daba un baño al bebé en una tina.

En 2025, Elizabeth Peacock, la doctora que realizó la autopsia del menor, revirtió la determinación de la causa de la muerte, de homicidio a accidental, y testificó que habría dictaminado que se trató de un accidente si hubiera tenido toda la información ahora disponible.

"Estamos de acuerdo en que la demandante ha demostrado que en realidad es inocente", dijo la Corte de Apelaciones Penales de Texas, en un informe emitido en enero de 2026. Esta semana, el juez del condado de Travis, David Wahlberg, levantó los cargos y dispuso la liberación.

"No podríamos haber estado más equivocados y eso convirtió un accidente trágico en una condena injusta", admitió Collin Bellair, fiscal adjunto del condado de Travis, en la audiencia, según detalló Innocence Project en una nota.

"Nada de lo que diga ni nada de lo que hagamos hoy puede restituirle el tiempo que le arrebataron ni reparar el dolor y la separación que usted y sus hijos han tenido que soportar", dijo, por su parte, Sarah Byrom, también fiscal.