Internacional
La ONU rebaja a 11 el número de muertos en Vanuatu, que espera más ayuda
Las asociaciones de ayuda internacional se enfrentan a un rompecabezas logístico para atender a los 270.000 habitantes de este archipiélago.
Los habitantes de Vanuatu, afectados por el ciclón Pam, esperaban este miércoles la llegada de más ayuda humanitaria, al tiempo que la ONU rebajaba el balance de muertos de 24 a 11 cinco días después del paso devastador de la tormenta por el archipiélago.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA, por sus siglas en inglés) revisó su balance de muertos a la baja, constatando que 11 personas y no 24 perdieron la vida por culpa del ciclón, que alcanzó ráfagas de viento que sobrepasaron los 320 km/h.
No obstante, las oenegés temen que falten alimentos y se expandan enfermedades, a causa de la contaminación del agua y la destrucción de las instalaciones sanitarias.
Las asociaciones de ayuda internacional se enfrentan a un rompecabezas logístico para atender a los 270.000 habitantes de este archipiélago de ochenta islas, uno de los países más pobres del planeta.
El primer ministro, Joe Natuman, avisó que faltaría, al menos, "todavía una semana" hasta que la situación se aclare, pues la magnitud de los daños y de las necesidades continúa siendo en gran parte desconocida.
Port Vila, la capital, en la isla de Efate, fue una de las principales áreas afectadas, así como las islas meridionales de Tanna y Erromango, según las oenegés y la ONU.
"En Tanna y Lenakel, la capital de la provincia, el 70% de las viviendas resultaron dañadas", dijo a AFP Tom Perry, de la asociación CARE.
En la costa noreste de Tanna, la localidad de Waesisi quedó "totalmente inundada y dañada al 100%", dijo. "No queda en pie ni un solo edificio".
Los equipos de socorro consiguieron llegar a Tanna por primera vez el martes, donde viven 30.000 personas, mientras que se esperan más llegadas el miércoles. Un ferry cargado de víveres debe llegar el jueves.
Más de 3.300 personas están refugiadas en 48 centros de acogida en la isla de Efate, según la ONU.
