Internacional
Terremoto sacude el sur de Perú
El epicentro ocurrió en un distrito de la provincia de Parinacochas, en el sureño departamento de Ayacucho.
Imágenes e información de Noticias Caracol, parte de la Alianza Informativa Latinoamericana.
En medio del terremoto de magnitud 7.4 en Colombia, uno de los momentos más conmovedores y angustiantes se vivió en el servicio neonatal del SES Hospital de Caldas.
Ahí, la pediatra Lina María Echeverry y sus compañeros tomaron a los bebés que estaban bajo su cuidado y, en posición de canguro, es decir, resguardándolos en su vientre, descendieron con ellos hasta el punto de encuentro ubicado en la plazoleta de la entrada (ver video adjunto).
“Cada una cogió uno de los bebés y lo fue bajando coordinadamente con el equipo que nos ayudó a hacer la parte de evacuación; los bebés más complicaditos, que no podían ser trasladados, se quedaron aquí en la Unidad Neonatal junto con una neonatóloga y personal de enfermería”, relató Echeverry.
La primera reacción fue realizar la evacuación de los pacientes siguiendo las indicaciones de los grupos de emergencia hospitalarios y las ubicaciones en la plazoleta, según la evaluación requerida. Esto para saber dónde ubicarlos de acuerdo con la gravedad.
Aunque primaba la vida del usuario, el personal del hospital no dejó de pensar en sus familias.
“La respuesta fue de ir y, cuando sabían que su familia estaba bien, regresaban en minutos, lo que permitía que el hospital no perdiera capacidad de maniobra”, dijo Santiago Jiménez, médico urgenciólogo del centro.
Aunque el personal médico debía establecer prioridades con los pacientes, no fue fácil dejar de pensar en sus familias a la hora de la emergencia.
“La institución y nuestros líderes también fueron conscientes de que teníamos que sacar el espacio para llamar a nuestros familiares; algunos tuvieron que salir inmediatamente porque no encontraban a sus familiares y nos adaptamos”, agregó Cristian Camilo Giraldo, líder del área Clínica del SES.
La respuesta del sector salud demostró que, incluso en medio del temor y la incertidumbre, la vocación puede convertirse en una gran fuerza para actuar.
En el SES Hospital de Caldas, la emergencia puso a prueba los protocolos, pero también dejó en evidencia el compromiso de quienes decidieron quedarse y seguir cuidando vidas cuando más se necesitaba.
El terremoto de Colombia ocurrió el pasado 10 de agosto y deja, a la fecha, al menos 314 personas fallecidas, 262.154 damnificadas, mientras otras 4.437 han resultado heridas y 262 permanecen desaparecidas.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó este miércoles el estado de emergencia económica, social y ecológica para las zonas más afectadas.