POR AFP Agencia | 13 de febrero de 2026, 8:04 AM

Ciudad de México | Menor oxigenación en sangre, mayor desgaste físico e incremento en la velocidad del balón son algunos de los retos que los 2.240 metros de altitud de la Ciudad de México representan para los futbolistas que disputarán partidos en el Estadio Azteca durante el Mundial 2026.

Sede de las finales de México 1970 y 1986, el Azteca albergará cinco encuentros del torneo de Norteamérica 2026, incluido el inaugural entre México y Sudáfrica el 11 de junio. También se jugarán el Uzbekistán-Colombia y otro duelo del Tri ante uno de los ganadores del repechaje europeo, además de dos partidos de segunda fase.

En ese estadio levantaron la Copa del Mundo Pelé y Diego Maradona.

Para el preparador físico uruguayo Daniel Ipata, quien trabajó con México rumbo al Mundial de 2002, la altitud no es “dramática”, pero sí “real”.

"Hay una disminución de entre 20% y 25% de la presión parcial de oxígeno, lo que redunda en menor oxigenación en sangre y menor rendimiento aeróbico. Y a mayor fatiga, menor capacidad de tomar decisiones", explicó.

La recomendación es un periodo de adaptación de entre 10 y 14 días, con ajustes en la carga de entrenamiento e hidratación.

Otra consecuencia es la mayor velocidad del balón. "Hay que buscar mejores adaptaciones técnicas en el control, en la conducción, en el pase, en los remates y en los lanzamientos", añadió Ipata.

Viejos temores y hazañas históricas

Las competencias deportivas en la capital mexicana han despertado históricamente dudas por la altura.

Antes de los Juegos Olímpicos de México 1968 existía el temor de que los atletas no resistieran las condiciones. Sin embargo, se lograron marcas memorables: Jim Hines bajó por primera vez de los 10 segundos en los 100 metros y Bob Beamon alcanzó los 8,90 metros en salto largo.

En el Copa Mundial de la FIFA México 1970, Brasil se concentró un mes antes para aclimatarse y terminó campeón, dejando la imagen icónica de Pelé celebrando en el Azteca.

En 1986, pese al terremoto de 1985 y a la contaminación, el estadio fue escenario del “Gol del siglo” de Maradona ante Inglaterra.

México buscará aprovechar la altura

La selección de México disputará su tercer Mundial como anfitriona.

"Tenemos que jugar con la altitud de nuestro estadio, con el apoyo de la gente y el clima. Puede ser algo a nuestro favor", afirmó Duilio Davino, director deportivo del Tri.

Colombia y el reto de tres climas

Aunque Bogotá está a mayor altitud que Ciudad de México, la casa habitual de la selección de Colombia es Barranquilla.

El equipo debutará en el Azteca, luego bajará a Guadalajara (1.500 msnm) y cerrará la fase de grupos en el calor húmedo de Miami.

"Nos toca jugar en tres alturas diferentes (...) lo vamos a manejar con todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance, la hidratación y la parte de oxigenación con aparatos", señaló el seleccionador Néstor Lorenzo.

Sudáfrica se aclimatará en Pachuca

El técnico de Sudáfrica, Hugo Broos, conoce el escenario: en 1986 integró la selección de Bélgica que cayó ante México en el Azteca.

La altitud "es algo que debes considerar", dijo, aunque aseguró que su equipo no tiene presión en el duelo inaugural.

Sudáfrica instalará su campamento en Pachuca, a 2.400 metros sobre el nivel del mar.

Uzbekistán sueña con su debut

Uzbekistán disputará su primer Mundial absoluto tras clasificarse en noviembre de 2025.

"La población completa de Uzbekistán ha esperado este gran día por 33 largos años", celebró Ravshan Irmatov, vicepresidente de la federación uzbeka.

El equipo será dirigido por el italiano Fabio Cannavaro, campeón del mundo en 2006, mientras el país asiático vive con ilusión su histórica participación.