POR Teletica.com Redacción | 18 de diciembre de 2016, 1:02 AM

Keylor Navas y el Real Madrid se convirtieron la mañana de este domingo en los nuevos campeones del mundo luego de derrotar 4-2 al aguerrido Kashima Antlers en la final del Mundial de Clubes en Japón.

Fue el segundo de estos títulos conseguidos por Navas tras la celebración de la edición de Marruecos en 2014, pero el primero del tico como titular y además figura.

Navas fue pieza fundamental para que el conjunto blanco consiguiera llegar a los tiempos extra ante el sorprendente Kashima, que logró llevarse al Madrid al alargue no sin antes ponerlo a sufrir en el cierre del tiempo reglamentario.

El guardameta, quien también había participado de la histórica cita de 2005 con Saprissa, tuvo dos intervenciones destacadas antes de que llegara el final de los 90 minutos, determinantes para lograr rescatar a los suyos en un duelo que se les complicó mucho más de lo esperado.

El Madrid, que inició ganando el compromiso apenas al minuto 9 con gol de Karim Benzema, poco a poco fue perdiendo terreno ante el inagotable empuje nipón, que luego del primer dardo no hizo más que presionar al conjunto merengue.

Con un inspirado Gaku Shibasaki, los japoneses lograron la igualdad al 44’ e hicieron lo impensado al 52’, cuando nuevamente Shibasaki dejó tirada a la defensa blanca y definió al palo lejano de Navas para el 1-2. Hubo júbilo en el estadio Yokohama.

Pero entonces aparecería Cristiano Ronaldo, una vez más el hombre del partido.

El portugués anotó de penal al 60’ y comandó desde ahí la remontada de los suyos, ahora sí en sintonía con la cita y su obligación.

Fueron los mejores minutos del Madrid en la cancha, pues no solo lograron ahora sí la posesión del balón sino que encerraron al Kashima en su área y así sería hasta el final del tiempo regular, cuando dos contragolpes estuvieron cerca de helarle la sangre al madridismo.

Ya en el tiempo regular el show fue todo de Ronaldo. El balón de oro 2016 puso al 97' el 3-2 y al 104' el 4-2 definitivo, valederos ahora sí por el escudo de campeones del mundo.

Fue además la consagración del portugués como el mayor goleador en la historia del Mundial de Clubes con ocho anotaciones.

Un balón al horizontal de Navas fue toda la respuesta de un Kashima al que por fin se le notó el cansancio.

El Madrid sumó otro “mundialito”, Navas su primero en la cancha.