POR AFP Agencia | 18 de agosto de 2026, 16:20 PM

San Isidro, Argentina | El seguimiento de los riñones de Diego Maradona, quien padecía una “enfermedad renal crónica”, y los cambios en su peso debieron funcionar como señales del deterioro de su estado de salud días antes de su muerte, declaró este martes un nefrólogo durante el juicio por las circunstancias del fallecimiento.

Hernán Trimarchi, quien testificó en el juicio contra siete profesionales de la salud por posibles negligencias fatales, describió, al igual que otros expertos que declararon en audiencias anteriores, un panorama de atención deficiente alrededor del ídolo del fútbol argentino en noviembre de 2020.

Maradona murió de un paro cardiorrespiratorio y un edema pulmonar durante una internación domiciliaria cuya pertinencia, condiciones y atención son cuestionadas en este proceso.

El especialista, quien integró una junta médica que analizó la muerte de Maradona, explicó que los riñones del astro “pesaban mucho” y presentaban lesiones relacionadas con antecedentes de obesidad, consumo de cocaína e hipertensión.

En ese contexto, “lo básico era control médico diario, enfermería diaria, un hemograma y la toma de signos vitales”, afirmó Trimarchi. Sin embargo, señaló que no encontró “ninguna extracción de sangre” en los documentos correspondientes a la internación domiciliaria.

“Si la presión va subiendo, el peso va subiendo, bueno, acá tenemos que hacer algo”, señaló Trimarchi.

Su testimonio precedió al del toxicólogo Carlos Damin, quien también integró la junta médica.

Durante su declaración, Damin advirtió sobre la necesidad de controlar la función renal, hepática y cardiológica de Maradona debido a los psicofármacos que recibía.

Los medicamentos que tomaba el Diez “se metabolizaban en el hígado y se eliminan por el riñón, además de que gran parte de esta medicación puede provocar algún tipo de afección cardíaca”.

Damin señaló que, para recibir estos fármacos, el paciente debe tener “una función renal buena”.

Médicos, enfermeros y un psicólogo son juzgados por homicidio con dolo eventual por la muerte de Maradona, una figura jurídica que implica que eran conscientes de que sus acciones y omisiones podían llevar a la muerte del exfutbolista.

El ídolo murió el 25 de noviembre de 2020, mientras permanecía en una internación domiciliaria posterior a una neurocirugía en Tigre, al norte de Buenos Aires.

Todos los acusados sostienen su inocencia. Una octava acusada, una enfermera, será juzgada en un proceso separado.

El juicio comenzó en abril, ya ha contado con más de 60 testigos y se extendería al menos hasta septiembre.