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Ticos viajaron a España para ver eclipse total de Sol: "Lo planeamos hace dos años"
Algunos compatriotas disfrutan en vivo, este miércoles, el primero de los tres eclipses solares que se podrán ver en la península ibérica este año.
Una parte de España quedó sumida en la oscuridad este miércoles durante un eclipse total, ante la mirada embelesada de multitud de personas, observaron periodistas de la AFP en Burgos (norte), Tarragona (noreste) y Colmenar Viejo (centro).
La Luna tapó totalmente el Sol durante menos de dos minutos en Lodoso, cerca de Burgos, en medio de los vítores de cientos de personas, según una periodista de la AFP allí presente.
El fenómeno astronómico, tan espectacular como fugaz, se pudo ver en España en una franja diagonal desde el noroeste atlántico hasta las islas Baleares, en el Mediterráneo.
Fuera de esa franja diagonal, el fenómeno será parcial, como ocurrirá en gran parte de Europa occidental, Canadá, el noroeste de África y Estados Unidos.
Las aves revolotean, los perros ladran.
Cuando la Luna oculta completamente el Sol, se crea una inquietante oscuridad y las temperaturas bajan. Desorientados, los animales se comportan de forma inusual.
"Las aves empiezan a revolotear por todas partes, los perros empiezan a ladrar. Esa reacción de la naturaleza es uno de los grandes alicientes de la totalidad", explicó a la AFP el astrofísico británico Graham Jones, desde Fontanil de los Oteros, un pueblo del norte de España.
El espectáculo será fugaz. La fase de totalidad durará menos de dos minutos, como máximo, en las zonas más afortunadas.
Pero el fenómeno en su conjunto, desde que la Luna empiece a tapar el Sol hasta que vuelva a desaparecer, se extenderá casi dos horas.
El evento ofrecerá a los científicos una oportunidad poco frecuente de estudiar la atmósfera del Sol y su capa más externa, con la esperanza de acercarse a los secretos de los vientos solares y del campo magnético de la estrella.
"Una vez en la vida"
El azar astronómico recompensó a partes de la conocida como "España vaciada", zonas del interior más rural y despoblado, que tendrán los mejores puntos de visión y reciben estos días un inusual alud de visitantes.
En cambio, Madrid y Barcelona quedan fuera del eclipse total, pero muchos habitantes se lanzaron a la carretera en busca de la oscuridad completa y provocaron retenciones kilométricas en algunas rutas.
Hace más de un siglo que la España peninsular no vivía un eclipse total. Y, aunque el país presenciará otro en menos de un año, muchos no quisieron dejar pasar la ocasión.
Mercedes Búa, por ejemplo, convenció a su padre de 81 años, que se mueve en silla de ruedas, para viajar unos 30 km al norte de Madrid, a Colmenar Viejo, donde el eclipse será total.
"Yo quería quedarme en casa porque estoy inválido, pero mi hija se ha empeñado en que me tenía que traer y aquí estoy", refunfuña su padre Antonio. "No cabe duda de que es un hecho que, si lo puedes vivir, mejor".
En el puerto de Tarragona, una de las principales ciudades catalanas donde se verá el fenómeno, algunos llegaban de más lejos, como Pauline Robert, una estudiante francesa que hizo más de tres horas en carretera. "Es emocionante y solo ocurre una vez en la vida", dice.
Paolo Boschetti, un informático de 50 años, llegó de Italia con su familia y su gran telescopio, que ya tenía apuntando al sol. "Vinimos a ver el eclipse, y luego Barcelona y Tarragona", dice Boschetti, deseoso de experimentar el "total black".
"La noche más breve"
También en Reikiavik, la capital islandesa que no vive este fenómeno desde 1433, miles de personas se preparaban para reunirse en diferentes puntos.
Entre ellos estaba el popular divulgador científico y astrónomo Saevar Helgi Bragason, quien dijo a la AFP que llevaba "más de diez años esperando" para contemplar "la noche más breve, repentina, hermosa, única y, ojalá, más memorable de nuestras vidas".
La fiebre por el eclipse se apoderó de muchos europeos, que se afanaron para conseguir a última hora lentes para observarlo con seguridad, agotados en muchos comercios.
Segundo destino turístico mundial, España espera que el eclipse repercuta favorablemente en su economía. El Ministerio de Economía espera una contribución neta de unos 400 millones de dólares y casi 450.000 turistas adicionales en las principales zonas.
Pero la esperada afluencia de turistas, especialmente en lugares poco acostumbrados a ellos, suscitó también la inquietud de las autoridades, que llamaron a la prudencia.
Las temperaturas superarán los 35 °C en la mayoría de España, incluso los 40 ºC en algunas zonas, y el riesgo de incendio es "muy alto" o "extremo" en gran parte del país, marcado por las llamas este verano.