POR AFP Agencia | 24 de julio de 2015, 10:08 AM

Las palabras del expresidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti, que recientemente criticó el uso de velo en las escuelas, abrieron el debate sobre hasta qué punto las costumbres de la comunidad musulmana deben adaptarse a la usanza uruguaya.

"En un país que hace un siglo quitó los crucifijos de los hospitales públicos, ¿puede aceptarse que en los establecimientos públicos de enseñanza las adolescentes luzcan ese velo?", cuestionó el ex mandatario (1985-1990, 1995-2000) a través de una columna publicada en un semanario local.

Uruguay, país laico, recibió cinco familias sirias en calidad de refugiados en octubre de 2014. Otras siete son esperadas para fines de este año, además de seis exdetenidos de la prisión estadounidense de Guantánamo que llegaron al país en diciembre pasado. Las decisiones, tomadas en la gestión del expresidente José Mujica (2010-2015), generaron polémica y debate en el país. 

Javier Miranda, secretario de Derechos Humanos para la Presidencia de la República, apuntó unos días atrás que la inserción de estas familias ha sido complicada, y responsabilizó a la prensa local de crear falsas polémicas sobre violencia doméstica. 

"Uruguay no es un país intolerante, no sentimos discriminación, sin embargo hay otros problemas como que las musulmanas no pueden ir con velo a trabajar", explicó el viernes a AFP el imán Samir Selim, director del Centro Islámico Egipcio de Cultura en Montevideo. 

En Uruguay hay entre 1.000 y 1.200 musulmanes, de los cuales 200 están radicados en la capital. 
Selim sostuvo que también en materia laboral, otro punto que se discute es el no tener derecho a una hora libre durante la fiesta de cierre del Ramadán. Luego, por las diferencias en las costumbres velatorias y fúnebres, los musulmanes también han conversado con la Intendencia para conseguir un cementerio propio. 

"También tenemos dificultades con la comida. Aquí matan a los animales de forma distinta. No hay comida halal, así que comemos kósher que es lo más parecido", añadió Selim.

No obstante, aseguró que hasta el momento los padres no han escuchado reclamos sobre maltrato o intolerancia religiosa en las escuelas.

Cristian Mirza, representante del gobierno para atender la inserción de los exdetenidos de Guantánamo en Uruguay, dijo a la AFP que, "más que favorecer, este tipo de debates (sobre el velo) son un obstáculo. Es imponer determinadas cosas como en otras épocas tristes y oscuras del país".