POR Teletica.com Redacción | 23 de marzo de 2016, 5:52 AM

La visita de Barack Obama a Cuba dejó tras de sí la promesa de cambio en la isla y una muestra del gusto culinario del presidente estadounidense, quien no quiso dejar pasar la oportunidad de probar la cuchara cubana.

La histórica cena junto a Raúl Castro en el Palacio de la Revolución incluyó una entrada de mousse de camarón con crema de mojito, una sopa cremosa con ron Caney y lechón al horno con guarnición de tamalitos y plátanos fritos como plato fuerte. El postre consistió en un trío de "dulces de la abuela", según detalló Univisión.

Lea también: Barack Obama viaja a Cuba para marcar la historia

Un día después, en una cena de corte menos formal, Obama y su familia se dirigieron al restaurante privado San Cristóbal, en el centro de la ciudad, una recomendación de los diplomáticos que viven en la isla.

“Obama pidió un solomillo, importado de Canadá, pero con sazón cubana. Su esposa comió un plato de la casa nombrado ‘Tentación habanera’ y comentó que le recordaba una comida que le preparaba su abuelo”, afirmó a El Diario de Cuba Reinier Mely Maldonado, el camarero que atendió a la comitiva.

La elección del presidente se acompañó con vegetales a la parrilla; lo mismo solicitaron su hija Sasha y su suegra Marian Shields; mientras que Malia, su otra hija, se decantó por una brocheta de cerdo.

Obama y sus hijas bebieron agua, la primera dama vino tinto.

Lea también: ¡Histórico! Obama llega a Cuba y rompe con 88 años desde la última visita de un presidente de EE. UU.

"Yo le ofrecí ron cubano al presidente Obama, me dio las gracias pero dijo que mañana tenía que trabajar", recordó Reinier.

La comitiva se compuso de unas 40 personas incluida la seguridad, lo que colmó la capacidad del restaurante por espacio de dos horas.

“Fue una experiencia inolvidable. El presidente nos pareció una persona muy sencilla y relajada, muy educado y amable", finalizó el mesero.