POR José Fernando Araya | 9 de marzo de 2026, 10:14 AM

La final del campeonato mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro ya le da la vuelta al mundo, pero no por la calidad de fútbol desplegado, sino más bien, por la bochornosa batalla final entre ambos que terminó con 23 expulsiones. 

Cruzeiro se impuso 1-0 con un gol de Kaio Jorge al minuto 60, pero el resultado pasó a un segundo plano lastimosamente pues en el tiempo añadidod del juego la mayoría de los protagonistas perdieron la cabeza. 

Lo que comenzó como un roce físico entre el volante Christian y el guardameta Everson por la posesión de un balón, derivó rápidamente en una pelea de todos contra todos que involucró a jugadores titulares, suplentes y cuerpos técnicos.

Fue tanto el desorden que en medio de patadas y manotazos, la seguridad privada poco pudo hacer y se quedó corta para intentar detener la gresca. 

Según recopila Marca, el árbitro del juego Matheus Candaçan posteriormente decidió aplicar 23 expulsiones, 21 de ellas justificadas así: “Expulsado por, durante la reyerta general tras la finalización del partido, golpear y dar puñetazos y patadas a sus adversarios, no siendo posible mostrar la tarjeta roja debido al tumulto”.

Los dos que comenzaron la pelea, el volante Christian, y el portero Everson fueron expulsados de otra forma. El primero por golpear "en la cabeza con la espinilla, con fuerza excesiva e intensidad alta", y el segundo por "agredir al rival con brutalidad, golpeándole con la rodilla en la cara". 

Las 23 rojas suponen un nuevo récord en la historia del fútbol brasileño, pues suman una más que las que se decretaron en el Portuguesa-Botafogo del torneo Río-Sao Paulo en 1954, según el sitio especializado Acervo Da Bola.

El Cruzeiro ganó 1-0 el compromiso y alzó el título del Campeonato Mineiro.

"Pido disculpas a todos los que estaban en el estadio, a quienes estaban viendo la televisión y principalmente a los niños que tienen el fútbol como inspiración", publicó este lunes Hulk en Instagram.

"Lo que vimos no es el ejemplo que queremos dar", subrayó el delantero, de 39 años, quien tuvo fuertes intercambios de golpes con los argentinos Lucas Romero y Lucas Villalba, de acuerdo con videos de la pelea.