Internacional
Trump dice que "hablará" con los líderes iraníes
El mandatario aseguró que 48 dirigentes iraníes han sido abatidos y reiteró que aceptó dialogar con Teherán, aunque evitó precisar con quién o cuándo se concretarían las conversaciones.
Los recientes ataques contra Irán podrían provocar un aumento inmediato en el precio internacional del petróleo y, en consecuencia, un alza en los combustibles, según advierten analistas del mercado energético. Aunque estiman que el impacto inicial podría ser puntual, subrayan que todo dependerá de la evolución del conflicto en Medio Oriente.
El principal factor de riesgo es una eventual interrupción en el tránsito por el estrecho de Hormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo y parcialmente controlada por Irán (ver video adjunto en la portada).
Por esa vía circula aproximadamente uno de cada cinco barriles de petróleo que se comercializan a nivel global, lo que convierte cualquier alteración en un detonante inmediato para los precios.
Los expertos señalan que para que el incremento sea temporal deben cumplirse al menos dos condiciones: que el conflicto no escale a mayores dimensiones y que no resulten afectadas las instalaciones petroleras ni las principales rutas de transporte energético.
Un cierre o bloqueo en Hormuz tendría un efecto dominó en la economía mundial. El encarecimiento del crudo impactaría los costos de producción de bienes, el transporte aéreo y marítimo, así como el sector turismo. Esto podría trasladarse rápidamente al consumidor final en forma de inflación.
A la par, existe preocupación por la seguridad en el mar Rojo. Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, han provocado incidentes en esa zona en el pasado. Una afectación adicional en esa ruta complicaría el tránsito hacia el canal de Suez, por donde circula cerca del 12% del comercio mundial.
De materializarse ese escenario, rutas comerciales como las que conectan Europa con Asia tendrían que desviarse, alargando trayectos y aumentando costos logísticos. Esto implicaría mayores tiempos de entrega y nuevos incrementos de precios en diversos productos.
Otro elemento de incertidumbre es el escenario político interno en Irán. El último gran cambio político en ese país provocó una caída significativa en la producción petrolera y un periodo de inestabilidad económica. Analistas advierten que un proceso similar podría generar desorden interno y afectar nuevamente la oferta global de crudo.
En función de cómo evolucione la crisis, las consecuencias económicas podrían ir más allá del precio del combustible, con riesgos de inflación sostenida e incluso estancamiento en distintas economías.