POR Jorge Vindas | 8 de septiembre de 2015, 4:57 AM

David Chaves tuvo que experimentar en carne propia lo duro de la calle. Viviendo a la sombra de un puente, con hambre en el estómago y tratando de obtener dinero para drogarse.

Él, sin embargo, pudo salir de este mundo. Cambió su vida y se reformó, pero no olvida su pasado.

Ahora, incluso, lidera la fundación sin fines de lucro Un Corazón Samaritano, que brinda una notable ayuda a las comunidades que más lo necesitan.

Reproduzca la nota adjunta y conozca más acerca de este gran ejemplo.