POR Daniel Jiménez | 22 de febrero de 2026, 10:25 AM

Bien lo escribió Paulo Coelho en el libro El Alquimista: "La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante".

Si hay alguien que entiende bien esa frase y es todo un soñador es el técnico costarricense Marvin Solano, quien el 25 de marzo cumplirá 70 años. 

El estratega no se imaginó, jamás, estar dirigiendo a los 69 años y menos ser campeón condecorado con el Luis Ángel Firpo de El Salvador tras casi 13 años de sequía.

Teletica.com conversó largo y tendido con Solano sobre su vida en El Salvador, su reciente homenaje en el Congreso y sus lecciones aprendidas a lo largo de su extensa trayectoria.

Solano ha ocupado muchos cargos en el fútbol y cómo él mismo lo dice: "No estaba muerto, andaba de parranda, preparando y esperando una oportunidad como esta".


—¿Cómo está en todos los ámbitos, vemos que deportivamente le está yendo muy bien: alcanzó un título y actualmente lucha por el liderato?

Estamos bien en la parte de trabajo, en lo deportivo, estoy contento porque estamos logrando cosas importantes, no es tan sencillo luego de haber ganado un campeonato mantenerse otra vez en la cima y lo hemos logrado. Estamos procurando cambiar la mentalidad del futbolista y que entienda cómo se debe ser un jugador de fútbol profesional en los aspectos de alimentación, nutrición, descanso, cuidado personal, trabajo mental, etc, y eso nos ha dado la posibilidad de mantenernos a la cima invictos. 

—¿Cómo es vivir en El Salvador? ¿Cómo es la seguridad, que es un tema muy comentado?

Yo vivo en Usulután, es una ciudad al oriente del país de clima bastante caliente. Por ejemplo a veces se está a 34 o 35 grados con sensación térmica entre 37 y 39. Por las noches está a unos 25 o 28 grados. Le llaman el granero del país porque produce mucho maíz, café, etc. Tiene zonas turísticas muy bonitas en la montaña, cerca hay volcanes y también tiene unas playas muy bonitas. 

El tema de la seguridad llama la atención porque realmente uno no siente temor, esa sensación que justamente en Costa Rica ya sentimos y uno dice: ¡Uy, por ahí no paso! o después de cierta hora no paso, aquí no. 

—¿Le sorprendió la buena seguridad? 

Hoy estaba hablando con el médico del equipo porque tiene varios carros, uno de ellos es de estilo deportivo y lo dejó la noche anterior ahí fuera del estadio en la calle y yo, ¿Doctor y esto? y me dijo: "Aquí no se lo roban ni nada". 

Desde que estoy acá solo escuché una vez un tema de un robo, pero tampoco es que ven muchos policías en la calle sino que creo que han puesto leyes fuertes y una serie de presos en la mega cárcel, entonces eso calmó una situación muy violenta que existía. Usted no siente peligro, esa sensación, repito, de inseguridad, el temor aquí no se siente en ningún lado. 

La capital está muy bonita, en el centro histórico hay bibliotecas, teatros, muy bonito, muy bien cuidado. Es bastante visitado El Salvador, más ahorita que está en los conciertos de Shakira, hay muchísimos ticos. 

—¿Cómo fue esa experiencia con el homenaje que le hicieron en el Congreso?

Marvin Solano. Foto: Luis Ángel Firpo

Fue una cuestión que no había vivido nunca porque aquí se resalta mucho ese tipo de acciones, lo que logramos hacer, que el equipo rompiera todas esas rachas y lo ponen también como ejemplo de resiliencia y de superación. Nos hicieron un homenaje, cuatro diputados de acá de la región lo impulsaron y todo el resto del plenario. Fue muy bonito y hubo un discurso del presidente, una entrega de certificado especial, fotos, etc. 

Esta ciudad tenía 12 o 13 años de no ser campeón y había tenido dos descensos, pero en este club hay mucha identificación, el club tiene 103 años, tiene mucha afición en los Estados Unidos, este club tiene mucha historia internacional, fue tricampeón de El Salvador, tiene victorias sonadas en partidos amistosos ante el América de México y contra la Juventus de Italia en Estados Unidos porque se dice que se tienen casi 3 millones de habitantes en Estados Unidos, ahora nos están invitando a ir allá y se llenan las localidades. 

Desde que fuimos campeones, no hay un día que no nos topemos personas y nos digan que muchas gracias por darnos la número 11. 

A nivel de estadio, es un ambiente muy bonito, es pequeño, pero es el único equipo que tiene estadio propio. Hay mucha buena música, tienen una excelente banda que se llama la Furia Pampera y mueven el estadio. 

—¿Cómo valora esta etapa de su carrera deportiva a los 69 años con todo lo que usted ha pasado, el capítulo del infarto, se imaginaba estar dirigiendo y siendo campeón?

Marvin Solano. Foto: Luis Ángel Firpo

Primero, cuando digo 69 años me parece increíble, es una reflexión que esta vida hay que aprovecharla porque tan rápido pasa el tiempo, tan rápido... y a veces ni nos damos cuenta.

Yo tenía un año y como cuatro meses de no dirigir y apareció esta oportunidad. Me siento muy bien en salud, con mucha energía y yo siempre uso esta frase: 'Menos tonto que antes' o sea más inteligente. 

Uno está maduro y la profesión del entrenador conlleva muchas cosas, el trabajo de campo son tres o cuatro horas diarias, pero el resto es el trabajo que hay que hacer, lo que llamamos la gestión porque ahí está la base del éxito, es todo el trabajo que hacemos nosotros para analizar videos, preparar las sesiones diarias o semanales. 

Además, estoy estudiando permanentemente. Tenemos fuentes cercanas de entrenadores en diferentes partes del mundo que nos ayudan, que les pedimos colaboración, que revisen, que nos corrijan. La ventaja es que a uno le gusta esto y estamos muy metidos. 

Agradezco mucho. Primero: tener salud y energía. Segundo: trabajar en lo que me gusta. Tercero: que me haya ido tan bien. Cuarto: que a mi edad es muy difícil que le den trabajo a alguien en la sociedad, en el campo del fútbol un poco; de hecho, en Costa Rica yo tenía el rato de no dirigir en Primera. 

—¿Su nombre sigue sonando fuerte en el país y más ahora con el título? 

En Costa Rica yo quiero aprovechar esta entrevista para agradecer porque estoy muy feliz. Vieras como nos ha manifestado la gente esa alegría. Hoy en día hay dos entrenadores ticos y más integrantes porque conmigo trabaja Kevin Sancho, como asistente técnico, y Ricardo Arley, como preparador físico, y ahora está trabajando Luis Marín y Harold Wallace, que estamos empatados en el primer lugar. 

Poca gente dice que es muy malo el fútbol, pero no es malo. Después de haber ganado el campeonato, yo dije que ahora queríamos ganar en la Copa Centroamericana. Algunos pueden decirme que estoy loco, pero pienso que sí se puede. 

—¿Pero qué tiene este título que se le ha valorado tanto? 


Lo curioso es que este trabajo se ha valorado mucho, el fútbol es de resultados y también hace que uno como que reviva para otras personas.

Yo estoy bien vivo, pero digo reviva para otras personas. Aparecen representantes que quieren representar más, aparecen equipos pero no solo de acá en El Salvador sino de Centroamérica y un poquito más allá, entonces qué interesante. 

Ahora, yo creo que los técnicos o los seres humanos a veces en esta sociedad del desecho, cuando trabajaste muy bien y todo, pero ya estás viejo, te apartan; sin embargo, creo que es la etapa de las más ricas para uno. Yo como entrenador tengo más equilibrio, puedo leer mejor los partidos, puedo disfrutar, no me enojo con las cosas que antes me enojaba tanto o si me enojo, las manejo y eso es una maravilla. 

Poder trabajar en lo que te gusta, que te paguen y que todavía más bien sea solicitado y que te reconozcan, es muy bueno. Yo siempre digo que no andaba muerto, andaba de parranda, o sea estábamos preparándonos para cuando llegara una buena oportunidad.

Yo quería una buena oportunidad y quería que mis nietos también entendieran qué es lo que hacía su grandpa como ellos me dicen. 

—En Costa Rica siempre se dice que se reciclan técnicos... pero ¿Usted le recomendaría a otros entrenadores ver un poquito más allá de nuestras fronteras para continuar con su carrera deportiva? 

Marvin Solano. Foto: Luis Ángel Firpo

Yo creo que es muy personal, depende de cada uno, pero ya hemos tenido algunas experiencias con técnicos nacionales. El caso de Jeaustin que está en Honduras, José Giacone, que estaba en Nicaragua. 

Jeaustin ya va para el tercer torneo con Real España, en Honduras, no ha logrado un título, pero está protagonista. Jeaustin había trabajado en Bolivia y ni se diga el caso de Alexander Guimaraes, pero ojo no solo en Costa Rica porque resulta que el técnico, algo impensado años atrás, el técnico de Cartaginés es guatemalteco, Amarini Villaroro y está haciendo un buen trabajo. 

Yo siento que yo me descontaminé de todo del fútbol tico que tiene con cosas lindas, pero otras que no me gustaban, que tenía un aroma que a mí no me gustaba y el venirse acá, y paralelo al que nos vaya bien, es estar contento estar feliz, estar con muchas ganas de hacer cosas y que de repente incluso empiezan a surgir cosas insospechadas al nivel de posibilidades y otras opciones de trabajo, es agradable.

—Hay un tema muy particular en el fútbol y es lo difícil que es ganar después de ganar: ¿A qué atribuye que su equipo siguiera con ese buen ritmo y peleando el liderato?

Sí, obviamente, por eso yo digo ser menos tonto, cambiando para aprender más de la vida. Yo he ido recogiendo, que a veces hay cosas que uno no entiende, pero es parte de la cosecha. 

El discurso de un entrenador ayuda a crecer mientras el equipo esté ganando, eso es más fácil, es esa parte de convencer al futbolista. Este equipo puede ganar la Copa Centroamericana y no lo digo como un panfleto de mercadotecnia o de publicidad no, lo digo porque lo creo.

—¿Cómo se ve por allá el fútbol tico? 

Marvin Solano. Foto: Luis Ángel Firpo

Acá se tiene un gran respeto por el fútbol tico. Eso nos ha ayudado, lo que hicieron otros compañeros en la historia del fútbol. Ellos piensan que el fútbol de Costa Rica está mucho más arriba. Digo ellos en general, que el fútbol de Costa Rica está a un nivel más alto de lo que en realidad está. 

Creo que viendo las condiciones del futbolista acá, yo creo que el tico debe exigirse más. Hay gente que dice que nadie es profeta en su tierra y yo creo que en algún momento también Costa Rica nos han salido cosas buenas, como el campeonato de Herediano, ascensos a Primera, salvar equipos del descenso, etc. 

A veces me dicen por qué no lo llaman de Costa Rica, entonces yo diego que ellos se los pierden, es una manera jocosa cosa de decirlo y que en realidad se lo pierden, pero creo que al final la vida lo pone el momento de Dios porque incluso yo iba para Guatemala antes de acá, era casi que solo firmar y de un momento a otro, por una llamada que me hacen de El Salvador estoy aquí, y no estaba en mi radar..

Cuando a un tico le va bien a mí me alegra, hay gente que no le alegra, pero la mayoría sí.