POR Juan José Herrera | 1 de noviembre de 2026, 9:00 AM

Antes de que acabe este 2026, Ricardo Sancho dejará de ser el presidente del Partido Liberación Nacional (PLN) para convertirse en un militante más. 

Tras cuatro años de mandato, el abogado y politólogo soltará las riendas de una agrupación que todavía lucha por reinventarse, en medio de pugnas internas y del peso de saber que cumplirá, para 2030, 16 años lejos del poder.

Sancho también habló del silencio de Álvaro Ramos, excandidato presidencial y quien sigue sin aclarar las dudas sobre su futuro dentro del partido; luego de que la Asamblea Nacional del 10 de octubre anterior cuestionara su liderazgo al rechazar dos de sus candidatos para integrar la cúpula del PLN.

Esta es la entrevista completa con el todavía presidente de Liberación Nacional:   

¿Cómo evalúa su paso por la presidencia del Partido Liberación Nacional?

Bueno, en Liberación Nacional, yo creo que lo más importante en este periodo ha sido que ha tratado y ha logrado definir su identidad como un partido socialdemócrata.

Uno de los temas más controversiales de un partido político es decir algo y hacer otra cosa, y yo creo que nosotros hemos caído en esas contradicciones en el pasado y hoy por hoy creo que es un partido que se ha acercado más a los sectores sociales, que son la razón de ser de Liberación, a los sindicatos, a las asociaciones de desarrollo, a las ASADAS, a los grupos de agricultores, grupos de trabajadores y, lógicamente, a los empresarios, que siempre ha sido un factor importante dentro del partido, pero ese acercamiento, yo creo que se ha logrado y está en proceso, creo que es una de las cosas más importantes.

Creo que lo otro, después de no gobernar por ya prácticamente, imagínese, más de 12 años, estamos hablando de que es un partido que salió a la calle a tratar de luchar por los temas que son importantes, el tema de la educación, el tema de los agricultores.

Yo creo que el logro más importante ha sido un partido que ahorita es más horizontal, con mayor representación de sectores y que está definiendo la identidad y ha logrado definir claramente qué es un partido socialdemócrata y qué significa eso. Significa que la salud, la educación no son privilegios, son derechos y que esa es la razón de ser del partido, mejorar el bienestar de todas las personas en Costa Rica.

¿Cuál es el aporte que deja al partido?

Yo pienso que lo más importante ha sido ese contacto con los sectores sociales. Cuando al inicio nosotros definimos una estrategia de trabajo, lo más importante era recuperar grupos que se habían ido de Liberación Nacional. Creo que hay un mayor entusiasmo con los jóvenes; es una juventud que está bastante organizada y, además de eso, temas de medio ambiente que son fundamentales para los jóvenes, son críticos; creo que los hemos recuperado y estamos en ese proceso.

Nunca uno puede decir que todo es bueno o todo es malo; siempre lo malo y lo bueno en política funcionan simultáneamente, pero creo que el mayor aporte ha sido un partido más participativo, un partido más abierto, las ventanas abiertas de un partido que ahora está claramente identificado como un partido socialdemócrata.

¿Y el gran pendiente de su gestión?

Yo creo que el mayor pendiente es recuperar aún más sectores que están en ese proceso. Por ejemplo, me pongo a pensar en los estudiantes.

Liberación Nacional siempre tuvo en los años 70 y 80 una participación muy activa en las federaciones estudiantiles; era un semillero de dirigentes y líderes políticos. Creo que hay un pendiente en el tema de los estudiantes, hay un pendiente en el tema de los agricultores. Creo que todavía hay que ser un poco más intenso, para usar una palabra del día, con los grupos que están organizándose en los sectores populares, en los sectores, en las barriadas.

Y creo que un pendiente también es una mayor organización territorial. Nosotros tenemos comités en todos los distritos del país. No hay distrito en Costa Rica que no tenga un comité político de Liberación Nacional.

Y yo creo que activar a esos grupos y a esos dirigentes. Y también queda un pendiente en el tema de la capacitación. Lo arrancamos en este periodo, pero creo que una de las cosas que más le importan a un partido político es precisamente tratar de capacitar a sus dirigentes, a sus líderes, para tener una generación de relevo.

Dentro de esa gestión suya, Liberación Nacional cede terreno en las municipales a nivel de alcaldías, cede terreno en la Asamblea Legislativa al perder dos diputaciones y, lógicamente, también pierde la elección nacional. ¿Eso cómo lo evalúa?

Bueno, precisamente sí, soy autocrítico, no soy de besar anillos, soy una persona con un criterio independiente, pensamiento crítico y he sido crítico a lo interno de Liberación Nacional y desde luego en el país.

Creo que ceder terreno tal vez no es el término; me parece que nosotros hemos estado enfrentando durante ya más de 25 años a grupos que quieren desaparecer a Liberación Nacional. Primero fue el Partido Acción Ciudadana (PAC) y ahora es el Partido Partido Soberano (PPSO) el que quiere desterrar a Liberación Nacional del escenario político de Costa Rica.

Recuerdo aquellas épocas de doña Epsy Campbell del PAC, que tenía un bus que decía "Fuera Liberación Nacional".

Parece que hay un resentimiento, hay una especie de odio hacia la gran obra, porque a pesar de todas las cosas que se puedan decir del Partido Liberación Nacional, es el partido que más ha contribuido al desarrollo del país en todos los campos y yo creo que tuvimos que enfrentar un discurso de odio, un discurso polarizante. Yo digo que esto es un tema de una sociedad de la culpa. Costa Rica se ha convertido en prisionero de la culpa, aquí nos echamos la culpa entre unos y el otro y hacia el pasado.

Esa culpa nos tiene anclados en un cautiverio en el pasado, porque los reclamos son de cosas que sucedieron; ya nosotros no gobernamos hace 12 años. Son reclamos de gobiernos de don Luis Alberto Monge, de don José Figueres Ferrer, de José María Figueres, de Óscar Arias; eso ya yo creo que, para poder avanzar, una sociedad tiene que pensar en el presente y en el futuro; no podemos estar anclados a un reclamo permanente; es una sociedad de culpa que tenemos que superar.

Yo creo que Liberación Nacional sí está pensando en que debemos ver hacia adelante y lo que pasó en las municipales y lo que pasó también en la elección es porque han, a través del matonismo, a través de ese lenguaje vulgar, de esa polarización política, de ese “lero lero”, que parece que le encanta a mucha gente, desgraciadamente, pero esto es un país educado, no puede ser que sigamos en esa retórica, yo diría, maligna, de desprecio a las personas, de tomar personal las cosas, de tomar personal hacia un líder político, hacia un presidente de la Corte, hacia un presidente de la Asamblea Legislativa, hacia un diputado o diputada.

Eso tiene que acabarse en Costa Rica, porque ese es el discurso que le ha dado votos al partido de gobierno, pero que lamentablemente eso ha lesionado y está lesionando la democracia de Costa Rica, porque en Costa Rica no estamos acostumbrados a un lenguaje político tan radical, un lenguaje político tan personalista, hacia insultos a personas específicas.

Así no se puede avanzar, entonces yo creo que lo que nos ha afectado es eso, porque el país está anclado al pasado, está anclado en la culpa y hay que superar ese periodo para poder avanzar y resolver los problemas. Porque la democracia no es solo ganar unas elecciones; la democracia es resolver los problemas cotidianos, de la cita donde el médico, el almuerzo para mañana, del trabajo, del bienestar, de la educación; esa es la democracia.

El otro día vi a doña Pilar Cisneros diciendo que sí hay democracia en Costa Rica porque hay elecciones; claro, eso está superado hace muchos años, nadie duda del resultado electoral, pero esa no es la democracia. La democracia tiene que ver con la solución de los problemas de la gente y yo creo que a Liberación Nacional tal vez le ha faltado comunicación. Yo creo que es uno de los pendientes también de su pregunta, comunicarse mejor. Ahora estamos haciendo esfuerzos en ese sentido, porque si no comunicamos bien, lógicamente no nos van a entender cuál es el proyecto que nosotros queremos para Costa Rica.

Pero, ¿qué está haciendo el PLN para conseguir un resultado diferente al de las últimas dos elecciones?

Creo que lo primero que tiene que hacer Liberación Nacional es ganarse nuevamente la confianza de la gente y, para ganarse la confianza, hay que tener claro qué somos, si somos contradictorios entre nosotros mismos o si un día aprobamos una cosa y otro día no.

Si nos contradecimos, la gente nos va a desconfiar, o sea, lo primero que hay que hacer para ganar las elecciones es recuperar la confianza y no es al revés, ganar las elecciones para recuperar la confianza, no.

Hay que primero recuperar la confianza y lo otro es comunicarse mejor. Creo que en eso nuestro partido ha tenido una deficiencia en comunicación política, porque los grandes logros no los hemos podido explicar bien, porque tal vez no tenemos las redes sociales tan avanzadas como otros grupos, pero en eso estamos trabajando ya.

De hecho, tenemos un plan, un trabajo ya muy profesional para poder mejorar esa comunicación, y esa comunicación no solo es tirarle barro al adversario, no. Es explicar qué es la democracia, qué ha hecho Liberación y qué soluciones tiene Liberación Nacional ante problemas que están.

O sea, en estos momentos tenemos situaciones; viene una situación económica muy complicada para Costa Rica en el 2027. De acuerdo a los datos que tenemos, hay un deterioro terrible de la educación; nosotros creemos en el FEES, creemos en la educación pública, creemos en la salud pública y yo creo que esos problemas tenemos que comunicarlos mejor y nuestras soluciones darlas a conocer de una manera más transparente. Yo creo que en eso hemos fallado y es parte de lo que Liberación Nacional tiene que hacer de ahora en adelante.

Usted habla de comunicación y habla de unidad. Pero hace dos semanas se celebró una asamblea nacional en la que se evidenció una fractura entre uno de los líderes del partido, don Álvaro Ramos, y un grupo de asambleístas por la elección de diferentes cargos. Ahí, por lo menos, no parece ser un partido unido.

Liberación es una plétora, es un archipiélago de ideas porque somos un partido democrático. Esa democracia significa que ya superamos hace décadas ese autoritarismo interno o tener un caudillo, ¿verdad?, como tal vez se tuvo al principio del partido con don José Figueres Ferrer.

El partido es un partido abierto, democrático; hay diferentes tendencias, hay diferentes posiciones y, lógicamente, después ya en un momento dado reunimos nuestros puntos de vista en una posición.

¿Pero no es un caudillo don Álvaro Ramos cuando quiere imponer nombres en la cúpula del partido?

Yo no creo que sea un caudillo. Yo no sé si él quiere ser un caudillo. Me parece que ya los caudillismos no existen en Liberación Nacional. Es un partido democrático, horizontal, donde hay diferentes opiniones.

Me parece que fue un error; yo espero que don Álvaro lo haya comprendido, que fue un error haber tratado de imponer un grupo de personas porque nunca es así en una organización política. Nosotros no estamos acostumbrados a eso, estamos acostumbrados a que la gente participe.

Yo me propuse como candidato hace cuatro años, empecé a tener apoyos, hablé con todos los líderes, pero nadie me impuso. Yo creo que hay que respetar muchísimo lo que diga la Asamblea Nacional y, bueno, los resultados ahí están.

Querer imponer una planilla a mí no me parece conveniente, nunca me pareció, se lo dije al país, me parece que es una práctica obsoleta de la política y que debe don Álvaro, que es una persona democrática, tal vez comprender mejor cuál es la realidad de las agrupaciones políticas.

Uno nunca puede, ni en la familia, ni en la empresa, ni en la iglesia, ni donde sea, imponer absolutamente nada, siempre hay pesos y contrapesos. Y parte de la democracia del país y parte de la democracia interna de los partidos es entender que uno tiene que trabajar con gente que no necesariamente te obedece o que no necesariamente te quiere, porque aquí se trata de un tema de servir al país, entonces hay que soportar y tolerar las diferencias.

¿Y cree que esa visión que tiene usted la comparte o la está aplicando don Álvaro Ramos?

Bueno, yo no sé. Yo con él no he conversado. Me parece que sería un error que él se fuera de Liberación Nacional, como se ha dicho, que él está molesto. Creo que el tiempo dirá. estas son experiencias.

Yo hablo así porque he tenido experiencia en política durante muchos años, desde un gobierno estudiantil, cuando era estudiante de secundaria, como presidente, entonces uno sabe que tiene que tolerar si tus niveles de tolerancia, el “tolerómetro” no es muy, no está funcionando, realmente no puedes meterte en la política.

La política siempre va a ser un conflicto de intereses, porque hay liderazgos diferentes, ideas diferentes, nunca uno va a tener toda la razón, nunca va a poder mandar todo, eso es lo que tal vez hemos visto del otro lado, ahora que hay un liderazgo del señor Chaves que impone una línea vertical, eso no es lo que nosotros quisiéramos para el país, ni para un partido político, porque creemos precisamente en ese balance, la democracia siempre son pesos y contrapesos.

Decía James Madison, que fue uno de los precursores de la democracia en los Estados Unidos, de la independencia, que si los hombres fueran hombres, hombres y mujeres, fueran ángeles no existiría ningún gobierno, es decir, la gente no es perfecto, no es perfectible la realidad humana del poder y siempre van a haber conflictos, pero tiene que haber balances, por eso a nosotros nos preocupa mucho el desbalance democrático que ha habido entre el Poder Ejecutivo, la Corte y la Asamblea Legislativa, eso es esencial para mantener la democracia, cuando nosotros decimos que estamos ante una antesala de una dictadura, es porque esas son las señales precisamente que han dado otros países cuando ha venido, digamos, a menos la democracia.

Usted habla de evitar contradicciones y también cuestiona esa línea dictatorial que dice ha marcado la administración Chaves-Robles. ¿Pero no le parece contradictorio que un líder del PLN como es don Álvaro Ramos se enoje o se moleste y abandone la asamblea nacional cuando no resultan electas las personas que él quería?

En realidad yo desconozco cómo fue ese momento de la salida de don Álvaro de la asamblea, porque estaba presidiendo la asamblea y no conocí, no vi ese momento, eso me dijeron que había habido cierta molestia, en realidad no lo conozco, no sé si verdaderamente él tenía que retirarse o tenía otro compromiso, creo que si fue así, si esa fue la realidad, debe reflexionar y debe entender que las cosas nunca son como uno las quiere, que uno tiene que, si quiere gobernar, si quiere ser un líder de un partido, un presidente, tendrá que valorar siempre, todos los días, diferentes posiciones y si uno no se puede tragar eso no sirve para la política.

La política es precisamente esa capacidad de no tomar nada personal, de poder conversar con las personas, aun personas que piensan diferente y buscar un arreglo, que es lo que no estamos viendo en el Gobierno, porque nosotros no estamos viendo eso en el expresidente ni en la presidenta, es decir, Liberación Nacional ha aprobado una gran cantidad de proyectos que el Poder Ejecutivo ha presentado y al día siguiente nos atacan y además el ataque es un ataque personal a nuestro jefe de fracción Álvaro Ramírez, al partido, a diputados, así no se juega, tiene que haber una mayor tolerancia, yo creo que el haber ganado las elecciones no significa no tener pesos y contrapesos, tiene que alguien controlar el poder, hay que controlarlo.

Desde los inicios de la revolución francesa o de la independencia de los Estados Unidos siempre se habló de pesos y contrapesos, porque si no se no le da el poder a una persona, pues es un dictador, yo creo que eso no lo queremos en Costa Rica, de manera que bueno, parte de lo que creo que se pone sobre la mesa dentro del partido y en el país, es precisamente esa capacidad de diálogo, de tolerancia, de conversar, de ponernos de acuerdo y de ver hacia el futuro, como le digo, dejemos de estar anclados en la culpa del pasado, veamos qué podemos resolver y qué se le puede resolver a la gente, porque es muy fácil estar echando la culpa permanentemente a errores del pasado y con eso justificar que no se hace nada y bueno ya llevamos más de 12 años sin gobernar y seguimos ahí siendo culpables de cosas que ya pasaron, hoy es otra Costa Rica, es una Costa Rica que envejece rápidamente, es una Costa Rica que no le está garantizando a las nuevas generaciones una educación y una salud como la que nosotros disfrutamos, es una Costa Rica con jóvenes que no saben si van a tener una pensión, es una Costa Rica muy diferente a la que teníamos hace 20, 25 años y yo creo que nuestra obligación como partido es ver de aquí al futuro y la obligación del Gobierno también, porque el Gobierno no está solucionando, es decir, ‘muchos chilindrines y pocos helados’.

Es lo que vemos es todos los días, todos los miércoles, una discusión, una confrontación con alguien, ya sabemos que viene un show, la política es un show, es un espectáculo, entonces hay que hacer show ese miércoles y siguen las redes sociales, pero no resolvemos nada, no resolvemos las listas de espera, no resolvemos el hospital de Cartago, no resolvemos los temas de la educación, pasamos en un conflicto, como que el conflicto es lo que le da magnificencia al poder, yo creo que ya basta, la gente se va a cansar, yo creo que se está cansando de eso, de que hay una discusión permanente. Nosotros somos un país que nos están viendo muy mal desde fuera porque nos ven peleando, nos ven haciendo, ven a la señora presidente destituyendo al canciller, diciendo que hay un grupo de comunistas terroristas políticos, eso cómo se ve afuera, si la gente nos ve, cómo uno puede ver a un vecino que pasa peleando, su familia nos ve muy mal, nadie quiere entrar a esa casa y yo creo que eso nos está pasando internacionalmente, el daño ya está hecho y Costa Rica tiene que retomar y remontar y Liberación Nacional nunca va a insultar a nadie, Liberación Nacional durante estos cuatro años ni ahora en adelante va a insultar, va a denostar a nadie, nosotros vamos a hacer un partido correcto, democrático, pero bueno que en estos momentos quienes están en el poder busquen formas de diálogo y de tolerancia porque no lo están haciendo y no están resolviendo absolutamente nada.

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Usted hablaba de la importancia de la comunicación precisamente en ese replanteamiento que urge en Liberación Nacional. Independientemente de las formas o del mensaje que pueda tener el Gobierno actual, ¿ustedes reconocen que, en esa parte, el oficialismo sí ha logrado manejarse muy bien?

Yo creo que han logrado tocar ese sentimiento de resentimiento, de culpa, precisamente lo que he venido diciendo, es decir, cuando vos logras que alguien verdaderamente le eche la culpa al otro y lo tenés de tu lado, yo creo que eso es lo que han logrado a través de la comunicación, de un discurso polarizante, un discurso de odio, un discurso agresivo contra las personas, que ya basta, ya Costa Rica no está para eso, nosotros veníamos con un sistema de diálogo, de democracia, de entendimiento, con grandes diferencias porque nunca hemos tenido las mismas posiciones entre los partidos, pero yo creo que sí les ha funcionado, eso quiere decir que el costarricense es receptivo a esa seducción que tiene el populismo y el totalitarismo, o sea hay una seducción.

En el mundo, en estos momentos vemos los regímenes de la ultraderecha ganando terreno, por eso, porque hay una seducción al autoritario, ahora yo voy a resolver, esos son los culpables, yo voy a resolver, yo voy a resolver, pero no resuelven nada, entonces yo digo, ¿qué ha resuelto Pueblo Soberano? ¿qué resolvió don Rodrigo Chaves en esos cuatro años? ¿qué se ha resuelto ahora? Hay cosas positivas, no nos ceguemos, pero hay cosas positivas, hay proyectos interesantes, hay disposición, por ejemplo nos parece lo del tren eléctrico un gran logro, que se haya aprobado, bueno vamos a ver cómo funciona ahora el desempeño del proyecto, o sea yo no digo que todo esté mal, lo que pasa es que tiene un costo político muy alto, el costo político es decirle a ese chiquito que tiene 12, 15 años, que los que gobiernan pasan todo el tiempo peleando, entonces ¿qué concepto voy a tener yo de la democracia? Cuando sea un adulto, cuando tenga que ir a trabajar, o sea nosotros estamos, si la premisa es gobernar es educar, estamos maleducando a nuestros hijos y a nuestros nietos con una retórica totalmente negativa hacia la democracia, todo es pleito, todo es matonismo.

Yo le reconozco a Rodrigo Chaves una cosa: su originalidad, pero todos quieren ser como él y quieren hablar como él y no les luce y no les cae, entonces creo que esa práctica más bien va a dañar muchísimo a esta administración.

Yo creo que doña Laura (Fernández), a quien he respetado, yo nunca he dicho absolutamente nada negativo de la presidenta, es nuestra presidenta, hay que respetarla, tiene ella sus capacidades para salir adelante con su personalidad y su manejo y no estar sometida permanentemente a tener que actuar de una manera autoritaria, como fue tal vez el estilo de don Rodrigo Chaves, yo creo que eso tiene que cambiar en algún momento porque la gente se va a cansar, yo creo que se está cansando ya de ver esos pleitos, de ver esos desencuentros. Vea todo lo que se dijo de doña Marta Costa (contralora general) en lo personal, vea todo lo que se dijo don Rodrigo Arias (expresidente del Congreso) en lo personal, ahora resulta que es contra nuestro jefe de fracción Álvaro Ramírez, en lo personal, eso yo creo que debe desterrarse de este país para poder avanzar, porque la única manera es poder respetar al adversario en lo personal, nada es personal y poder ver los temas y buscar las soluciones.

En 2024 usted mencionó que había personas que querían desaparecer al Partido Liberación Nacional y hoy lo repite de nuevo. Pero en aquel momento, usted mencionó que si no existía una apertura al diálogo, una comunicación interna, que, si no remaban juntos, el partido podía desaparecer y que había que evitarlo. ¿Esa posición la mantiene todavía?

Liberación Nacional es la segunda fuerza política de este país, o sea, nos hemos mantenido como un partido estructurado, con claridad en sus finanzas, con una estructura democrática, supervisada por el Tribunal Supremo de Elecciones, no hay un solo error en nuestras finanzas, en total transparencia, igual en el tema de nuestra organización, yo creo que desaparecer Liberación Nacional no. Yo sí creo que Liberación Nacional, si logra recuperar esa confianza, tiene posibilidades en un próximo gobierno en el 2030, ¿por qué? porque la gente también se cansa del autoritarismo, la gente se cansa del pleito, la gente se cansa de esa discusión permanente, o sea, yo prefiero resolver que discutir y creo que nosotros hemos estado totalmente abiertos a dialogar.

Si algo hemos tenido nos sentamos en las mesas que haya que sentarse, con los otros partidos, porque resulta que si nos sentamos con el Frente Amplio es que ya somos comunistas, y como yo lo he dicho, esa discusión entre comunismo y capitalismo está superada hace muchas décadas, aquí estamos hablando entre democracia y autoritarismo.

Y nosotros creemos que hay que hablar, o sea, para poder... Añoro tiempos en que había ministros de la presidencia que se sentaban con las fracciones legislativas. En mi tiempo fue así, cuando fui diputado. Tiene que haber mayor interacción, porque uno no está negociando intereses personales. Uno lo que negocia, lo que negocia Liberación o lo que Liberación busca, es que cualquier proyecto de ley pase por el filtro de las personas.

Si nosotros no estuvimos de acuerdo con armonización, es porque creemos que eso no va a beneficiar a las personas integralmente. Si no estamos de acuerdo con 4/3, igual. Es decir, tenemos filtros. Y ese filtro es si realmente esa ley es para el beneficio de las personas. Entonces, nosotros estamos dispuestos a dialogar y a buscar que esos proyectos, algunos que vienen del Poder Ejecutivo, que tienen sus fallas, están muy mal redactaditos, están a veces hechos como por estudiantes de derecho, esto sin que sea peyorativo, mejoren esos proyectos de ley, porque nosotros no estamos obligados a aprobar lo que nos presentan. Hay que revisarlo y hay que estar seguro que va a beneficiar a las personas.

En el momento en que esto no suceda, estaremos en contra de cualquier proyecto que se presente.

¿Pero cómo puede tener la certeza de que Liberación Nacional puede sobrevivir en el tiempo, si por ejemplo no llegan en 2030 al poder y cumplen 16 años lejos de Zapote? ¿No se ven como el PUSC, el otro rostro del bipartidismo que hoy se sostiene con una única diputación?

No, no. Liberación Nacional es una agrupación política ya con 75 años. ¿Por qué creo yo que no desaparecería Liberación Nacional? Porque el partido que más se parece a Costa Rica es Liberación Nacional. Porque Liberación Nacional es el partido que cree en esa clase media, que se supera en esa familia que los padres no eran universitarios y que los hijos se hicieron doctores, ingenieros, abogados, etc.

Somos el partido con las ideas centrales de lo que es Costa Rica, de lo que es ese país democrático, pluralista, ambientalista, con pesos y contrapesos. Eso es Liberación Nacional, es la esencia de lo que es Costa Rica. Yo no creo que el tico se vaya a desviar tanto. Pienso que se ha desviado en estos años. Tal vez nosotros ya dijimos, no nos hemos comunicado bien, hemos tenido contradicciones, etc. Hemos reconocido nuestros errores, nos desprendimos de estos sectores sociales y yo digo que eso es un error que tal vez se cometió en algún momento.

Pero el regreso, el retorno en esa travesía, casi como la de Ulises, esa travesía a buscar y reencontrar la esencia de lo que es Costa Rica, el único partido que tiene esos valores, valores democráticos, es Liberación Nacional. Yo no creo que Liberación, porque primero tiene una buena estructura a nivel nacional, tiene un pasado lleno de buenas cosas, no queremos atar, anclarnos en ese pasado y yo creo que tiene esa similitud de ideas a lo que es la esencia del costarricense, del tico de a pie, que quiere trabajo, que quiere educación, que quiere salud, que quiere que el EBAIS funcione, que la lista de espera funcione, que tiene las oportunidades de educación pública, hijos, nuestros hijos personalmente, mi generación, que pudo ir a una universidad pública, que pudiera un colegio público, eso es Costa Rica y eso es lo que nosotros queremos.

Yo creo que no veo a Liberación Nacional desapareciendo precisamente porque nosotros somos los que más nos parecemos a la esencia del costarricense.

¿Y aguantará Liberación Nacional los años que sean fuera de Zapote?

Bueno, en la historia política de los partidos, hay partidos que han durado 20 hasta 30 años fuera del poder. Nosotros somos un partido con vocación de poder y tal vez nos ha costado muchas veces ser oposición porque creemos que somos Gobierno, creemos que estamos gobernando, pero yo sí creo que un partido político, mientras mantenga sus ideas claras, mientras el partido político mantenga una organización, puede prevalecer en el tiempo. Así ha sido la historia de muchos partidos en el mundo, otros sí han desaparecido, pero yo creo que Liberación Nacional en estos momentos continúa siendo una fuerza política intachable en Costa Rica.

Tenemos un bloque de personas que todavía confían en el partido. Tuvimos un resultado electoral ahora bastante positivo, pues no se ganaron las elecciones, pero es una suma importante y yo creo que estamos en capacidad de crecer si hacemos las cosas bien. Si las hacemos mal, pues lógicamente seguiríamos en la oposición, pero yo creo que las podemos hacer bien.

Usted insiste, muchas veces, en la importancia de la comunicación. ¿Qué opina de que un líder de su partido tenga ya casi 20 días de que no sale a la luz pública, de que no atiende a los medios de comunicación, de que no recibe entrevistas, de que no aparece por ninguna parte don Álvaro Ramos?

Bueno, don Álvaro Ramos fue el candidato a Liberación Nacional. El liderazgo del partido está repartido en varias figuras, hoy en el Comité Ejecutivo, en el directorio político, otros que están fuera, expresidentes, tienen un liderazgo.

Yo desconozco esa parte, digamos, de por qué. Sinceramente no le podría responder, no he conversado con él.

Pero no es por qué no aparece, don Ricardo, es ¿qué opina usted, como presidente de Liberación Nacional, de que él no atienda a la prensa?

Yo creo que tendrá sus razones. Yo en lo personal creo que uno siempre tiene que estar abierto. Si uno quiere que le pongan atención, no va a ser cuando uno quiera, es cuando la prensa, que merece para nosotros todo el respeto, los periodistas muy golpeados por esta administración, sobre todo por la anterior, muy golpeados y ya con indicadores muy negativos a nivel internacional de la prensa en Costa Rica, de que ha sido restringida, de alguna manera no se ha valorado.

Yo creo que a los periodistas hay que abrirles puertas y ventanas 24-7. Me parece un error, yo no sé qué razones tendrá don Álvaro, no podría hablar por él, no sé si está en algún trabajo, si está en algún tema familiar, desconozco todo completamente cuál es la situación y yo no sabía que no estaba atendiendo.

Creo que un líder político tiene siempre que estar abierto porque a veces va a necesitar de esos medios en algún momento, entonces no es cuando uno quiera, pero bueno, tendrías que preguntarle directamente a don Álvaro, bueno, si lo logra localizar.

Finalmente, ¿qué viene para Ricardo Sancho ahora que abandona la presidencia del PLN?

Bueno, yo tengo una vida muy interesante en ese campo, tengo a nivel internacional muchísimos contactos, proyectos, he trabajado con casi todas las multilaterales, he trabajado con fundaciones internacionales y tengo varios proyectos profesionales que están ya caminando para apenas termine mi periodo iniciarlos. Este es un puesto sin honorarios, es un puesto sin viáticos, es un puesto sin gastos de representación, es por amor al partido y al país para servir y uno ya después de cuatro años tiene que valorar si quiere seguir en esa situación, gastando sus ahorros y sobreviviendo con tus propios recursos.

Yo creo que es tiempo de hacer un cambio, darle más atención a la familia. Yo tengo una familia muy linda, estoy muy orgulloso de ella, tengo además estas cosas profesionales como abogado, como consultor, como politólogo. Dichosamente tuve la oportunidad que me dio el país de estudiar fuera en grandes universidades como la Universidad de Carleton en Canadá, como la Universidad de Harvard, como la Universidad Autónoma de Madrid.

He estado ligado a la academia durante muchos años, entonces voy a, ¿qué viene para mí? Trabajo, análisis, voy a seguir de lleno analizando el país y aportándole al partido lo que yo pueda. Y sí me interesa algo muy interesante, tocar tierra con las organizaciones sociales, porque este servidor empezó en una asociación de desarrollo de un gobierno estudiantil y creo que por ahí también va a dar un poco la lucha ya no desde el partido político sino desde las organizaciones sociales. Creo que también voy a seguir activo, o sea no me puedo quedar quedito, la verdad es que no soy una persona pasiva, creo que tengo todavía años por delante en el que puedo servirle al país porque tengo esa vocación y también ocuparme con mis actividades profesionales.

¿Pero seguirá ligado a Liberación Nacional?

Sí, yo no renuncio ni al partido ni a la política, simplemente dejo una silla y como he dicho yo lo importante no es quién ocupa la silla, lo importante es para mí ahora seguir defendiendo la democracia, seguir defendiendo esos valores cívicos del país y bueno atacando y luchando cuando sea necesario por todo eso, porque sí estoy bastante preocupado y ocupado por las nuevas generaciones.

Veo gente de 25, 30, 15, 20 años que uno dice caramba en el 2050 qué le va a tocar a esta gente desde el punto de vista político, desde el punto de vista de su trabajo, de sus posibilidades de crecimiento y si me preocupa muchísimo y yo quisiera dejar un legado al final de mi vida para que el país sea un mejor país y eso creo que ha sido la razón por la cual me metí en política desde muy joven y empecé a trabajar por esos ideales, me mueven los ideales, por eso he estado dispuesto a todos los sacrificios posibles, ahora hay que volver a la vida normal y profesional pero siempre con un ojo abierto hacia el país.

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