POR Luis Jiménez | 22 de julio de 2014, 8:43 AM

María Mayela Padilla es hoy un personaje costarricense muy reconocido por quienes ven en las tradiciones y costumbres un tesoro.  

En un episodio más de Las Paredes Oyen ella cuenta su historia; la de una muchacha de campo que llegó a la ciudad buscando un mejor futuro.

Fue la única de 16 hermanos de Tablazo de San Ignacio de Acosta que logró llegar a la universidad y estudió dos carreras: ingeniería agrónoma y periodismo.

En una tertulia muy a mena con Edgar Silva y con un acento muy de su tierra, cuenta cómo sus compañeros se reían cuando hablaba en su lenguaje coloquial con palabras como: vaina, jue, tata, jumao, haiga, cachimba, entre otros.

“Crecí en la montaña en una finca cafetalera; me gusta el ruido de la naturaleza porque es algo que me refresca”, afirma Padilla.

A pesar de tener éxito en la ciudad nunca le gustó San José por los escándalos y la muchedumbre, a pesar de eso consiguió una beca para estudiar en la Universidad de Costa Rica (UCR); una situación que no fue bien vista por sus hermanos quienes consideraban que estudiar era de vagos.

“Tengo hermanos muy inteligentes pero no teníamos plata para estudiar, tuvieron que salir de la escuela para trabajar y llevar el sustento a la casa. Como yo era la única que estudiaba y trabajaba me decían que estudiar era de vagos y le reclamaban a mi tata y a mi mama (sic) porque trabajaba la mitad del tiempo que ellos”, agregó.    

Una de sus pasiones es leer, pero si hay algo que le afectó en su momento fue el machismo, así que para ella el estudio era la única manera de salir del ambiente machista de su tierra natal. 

Al pasar los años fue descubriendo lo que para ella es su don: dar un mensaje positivo al mundo.

Su particular personalidad la ha llevado por un mundo que nunca imaginó y a ser la autora de varios libros, entre ellos el Best Seller: Dichos y Refranes de los Ticos.

“Aunque no haya una maquinaria política y gubernamental que lo ayude, hay que agradecerle a la gente porque el tico ama lo nuestro; si uno se lo da”, acotó.