Deutsche Welle
Banksy confirma su sétima obra callejera en una semana
Según fotografías, el artista parece haber utilizado un aerosol translúcido para transformar una garita de policía en una gran pecera.
El artista callejero Banksy confirmó que una gran estatua que apareció en el centro de Londres es parte de su obra.
La escultura, que lleva su firma, representa a un hombre vestido de traje que camina hacia adelante desde un pedestal, mientras porta una bandera que cubre su rostro.
Su ubicación -Waterloo Place, cerca de Buckingham- es una zona diseñada para conmemorar el imperialismo y el dominio militar británico en el siglo XIX.
La escultura se encuentra cerca de estatuas del rey Eduardo VII y de la enfermera Florence Nightingale, y del Memorial de la Guerra de Crimea.
Los representantes de Banksy le dijeron a la BBC que la estatua se instaló en las primeras horas del miércoles, antes de que el artista publicara un video en su cuenta de Instagram sobre ella el jueves por la tarde.
Sobre la ubicación de la estatua, en la isla ceremonial de Waterloo Place, Banksy comentó: "Había un pequeño hueco".
Desde su aparición el miércoles, decenas de personas se acercaron al lugar para tomarse una foto.
"Con Banksy, se trata de un evento de duración limitada porque es arte público; nunca se sabe cuánto tiempo permanecerá allí", comentó Ollie Isaac, un estudiante de 23 años, mientras se unía a las personas que se acercaban a contemplarla.
"Me parece brillante", añadió, señalando que, a su juicio, la estatua constituye una respuesta al "resurgimiento del nacionalismo en el mundo y en este país".
"Ese traje grita 'político'", agregó.
La profesora Lynette Cloraleigh, de 55 años, acudió al lugar después de que una amiga publicara algo sobre la estatua en Instagram.
"Me gusta", afirmó. "Me gusta su ubicación. Resulta intrigante saber cómo ha llegado hasta aquí".
Este jueves por la tarde se vio a unos trabajadores instalando barreras de seguridad alrededor de la obra.
Desde el Ayuntamiento de Westminster, responsable de la zona, informaron: "Nos entusiasma ver la última escultura de Banksy en Westminster, que aporta una impactante incorporación a la vibrante escena de arte público de la ciudad".
Y añadieron: "Si bien hemos tomado medidas iniciales para proteger la estatua, por el momento permanecerá accesible para que el público pueda verla y disfrutarla".
"Es una reflexión brillante sobre un hombre en el poder, con el pecho hinchado y la bandera que le tapa completamente su visión, que está a punto de caerse del pedestal", dice James Peak, creador de la serie de pódcasts de la BBC "La historia de Banksy" (The Banksy Story).
"Es un momento maravillosamente encuadrado en el tiempo, algo que con una estatua nunca se consigue del todo", agrega.
Además, Peak dice que Banksy ha "logrado otra jugada fantástica… y que la ubicación es absolutamente impactante".
"No sé cómo se las arregló para hacerlo", dice.
"¿Cómo ha conseguido llevar hasta allí un camión, con toda la seguridad que hay, y colocar una enorme estatua de resina?".
"Tenemos que enfrentar el hecho de que Gran Bretaña tiene una historia imperialista, repleta de conquistas, y eso es parte del tipo de nacionalismo extremo que Banksy aborrece por completo", agrega Peak.
"Cada pieza (de Banksy) es una campaña".
Esta no es la primera vez que Banksy -cuya verdadera identidad no se conoce de manera oficial- ha dejado una estatua en Londres.
En 2004, "El bebedor" (The Drinker), una reinterpretación subversiva de "El pensador" (The Thinker) de Auguste Rodin, se instaló en la avenida Shaftesbury antes de que terminara siendo robado poco después.
La estatua que acaba de aparecer es la última de una serie reciente de obras londinenses del artista, que es conocido por piezas de alto perfil y a menudo controvertidas en todo el mundo.
En diciembre, apareció un mural en Bayswater de dos niños tirados en el suelo.
En septiembre, el artista confirmó haber pintado, en el complejo de los Tribunales Reales de Justicia, una escena en la que un manifestante yace en el suelo sosteniendo un cartel salpicado de sangre, mientras un juez se cierne sobre él con un martillo.
En 2024, el artista callejero creó un camino de animales alrededor de la capital con piezas que incluyen una cabra, elefantes, un gorila, monos, pirañas, un rinoceronte y pelícanos.
Las piezas parecen haber sido instaladas de manera encubierta y luego confirmadas en su cuenta de Instagram.
Sus obras, instaladas tanto en propiedad privada como pública, son leídas como declaraciones políticas y, a menudo, se eliminan poco después de aparecer.