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Otro de los objetivos de la jerarca es fortalecer la seguridad, tras el robo ocurrido el año anterior.
Desde su sala de máquinas hasta el salón con la famosa escalinata, una exposición inmersiva con realidad virtual permite en París explorar los rincones del legendario Titanic y revivir el trágico naufragio ocurrido hace más de un siglo.
"La leyenda del Titanic", que se puede visitar en un recinto del parque de la Villette hasta el 31 de agosto, recrea con objetos reales de la época, proyecciones espectaculares e instalaciones virtuales el interior del famoso transatlántico y evoca aquella lujosa travesía que acabó en tragedia el 15 de abril de 1912, donde murieron unas 1.500 personas.
Con un casco de realidad virtual, el visitante puede caminar entre los pasadizos del barco, entrar en un camarote o en la sala de máquinas y descubrir el fastuoso salón de baile presidido por una gran escalinata.
En otro espacio, en una gigantesca sala rectangular recubierta de pantallas de 8 metros de altura, se revive la historia del navío, desde su construcción hasta la fatídica noche del naufragio, con proyecciones envolventes de 360º que llevan al visitante incluso hasta las profundidades marinas.
"Es un viaje en el tiempo; al mismo tiempo es una experiencia educativa, histórica y también emocionante y respetuosa con el pasado", explica a AFP Jordi Sellas, productor de la exposición junto con el equipo de Madrid Artes Digitales.
La muestra también incluye numerosos objetos de la época, procedentes de barcos gemelos al Titanic de la misma compañía, la británica White Star Line: platos delicadamente ornamentados, decoraciones, documentos de los cruceros y postales.
Otros objetos, como un escritorio portátil de madera o un juego de cepillos, formaron parte de la famosa película Titanic, protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet.
Todos estos elementos forman parte de la colección de Juan Cruz Ercoreca, gran entusiasta del Titanic y comisario de la exposición.
"Normalmente, las colecciones suelen ser pequeños trofeos, pero muchas veces, cuando un objeto entra a una colección privada, no se vuelve a ver", afirma este argentino afincado en Barcelona, que lleva 15 años recopilando recuerdos del Titanic.
Según Ercoreca, esta exposición es "una forma de devolverle al público la posibilidad de ver piezas que son muy difíciles de conseguir, con un valor histórico muy importante dentro de la historia marítima".
La exposición, que ya pasó por ciudades como Londres, Madrid o Viena, ha obtenido múltiples reconocimientos del sector audiovisual, como los premios Telly o los Eventex.