POR AFP Agencia | 28 de mayo de 2017, 8:25 AM

El director español Pedro Almodóvar, presidente del jurado del Festival de Cannes, se emocionó este domingo hasta al borde de las lágrimas al hablar de la película francesa 120 pulsaciones por minuto, sobre una asociación que lucha contra la epidemia del sida.

"Me encantó esta película, no pudo gustarme más. Me emocionó desde el principio de todo hasta el final, y después del final", dijo el cineasta en la rueda de prensa después de la ceremonia de clausura del certamen.

120 pulsaciones por minuto, del francés Robin Campillo, era una de las favoritas para la Palma de Oro - que se llevó la sueca The Square -, pero al final tuvo que contentarse con el Gran Premio.

La cinta está protagonizada por uno de los actores más aplaudidos del festival, el argentino Nahuel Pérez Biscayart, y muestra la lucha de una asociación francesa en los años 1990 contra la epidemia del sida.

Almodóvar explicó también que "a la gran mayoría (del jurado) le gustó mucho la película de Campillo", pero que se trata de un "jurado democrático" y que él solo es una novena parte del grupo.

"Estoy seguro de que tendrá mucho éxito en todas partes", pronosticó el director, antes de decir que la cinta "recuerda algo que pasó en este país no hace tantos años".

"La historia de héroes que salvaron a muchas vidas", concluyó.

Otros premios al cierre del festival

The Square es una crítica satírica de la burguesía, encarnada por el conservador de un museo de arte contemporáneo, que prepara una exposición ambiciosa, centrada en ensalzar los valores universales, a través de un simple cuadrado trazado en el suelo.

El actor danés Claes Bang interpreta al director del museo, divorciado, con dos hijas a las que ve de vez en cuando, y que lleva una vida ordenada, sin ser consciente de su falta de sentido.

Ello mientras en la ciudad en la que habita, la pobreza y las desigualdades saltan a la vista.

"Se trata de reflejar la hipocresía de nuestro modo de vida en Occidente. Nos creemos virtuosos, pagamos nuestros impuestos, pero hay cosas que no queremos ver", dijo Bang en Cannes tras la proyección de la película. 

The Square es quizás la cinta que más risas arrancó durante las proyecciones de las 19 películas en competición, la mayoría de ellas explícitamente violentas o psicológicamente tensas.

Loveless ganó el Premio del Jurado. Se trata de un drama sobre una pareja en fase de divorcio que no siente ningún apego por su hijo de 12 años, pero que deberá seguir junta para encontrarlo cuando este desaparece.

En cambio, los premios de interpretación coincidieron con los pronósticos. El estadounidense Joaquin Phoenix, de 42 años, fue coronado mejor actor por su papel de un atormentado veterano de guerra en You Were Never Really Here, de la británica Lynne Ramsay. 

Brutal con sus enemigos, tierno con su anciana madre, este personaje vive de rescatar a menores de las redes de prostitución.

En la categoría femenina, el premio se lo llevó la alemana Diane Kruger por su rol en In the Fade, de Fatih Akin.

En su primera actuación en su lengua materna, la estrella de Hollywood encarna a una madre de familia que busca vengarse de la muerte de su marido, de origen turco, y de su hijo, en un atentado cometido por neonazis.

También había sonado con fuerza el nombre de Nicole Kidman, protagonista de dos cintas en liza, La seducción, de Sofia Coppola, y el filme de terror The Killing of a Sacred Deer, del griego Yorgos Lanthimos. El jurado decidió otorgarle un premio especial con motivo del 70º aniversario del Festival.

Coppola se llevó el premio a la mejor dirección, convirtiéndose en la primera mujer que se impone en esta categoría desde 1961. La cineasta le dedicó el triunfo a su padre, el legendario cineasta Francis Ford Coppola.

Las dos películas de Netflix en liza se fueron con las manos vacías. Almodóvar había advertido al inicio del festival que sería una "enorme paradoja" que ganara una cinta que no se fuera a estrenar en las salas, después de la decisión del gigante estadounidense de no salir en los cines franceses.