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UNICEF: Alemania por debajo del promedio en bienestar infantil
Otros países, incluso algunos considerablemente menos ricos, demuestran cómo se puede mejorar, según UNICEF.
Alemania ocupa el puesto 25 de 37 países en un estudio comparativo internacional sobre el bienestar infantil. Esto sitúa al país, como el año pasado, en la parte media-baja de la clasificación y muy por debajo de su potencial, anunció el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Colonia.
En el puesto 37 y último se ubica Chile. Otros países latinoamericanos incluidos en el estudio ocupan también puestos rezagados: Costa Rica (31), Colombia (33), Uruguay (34) y Mexico (35).
El estudio, realizado por el Instituto de Investigación Innocenti de UNICEF, se lleva a cabo periódicamente desde el año 2000 y compara la situación de la infancia en los países más ricos del mundo.
Este año, Países Bajos, Dinamarca y Francia ocupan los tres primeros puestos. Sin embargo, los niños también crecen en mejores condiciones en general en algunos países con un poder económico significativamente menor, como Rumanía (9.º puesto), Hungría (10.º puesto) y Eslovaquia (19.º puesto).
El desempeño de Alemania en educación es "alarmante"
En promedio, casi uno de cada cinco niños en los países encuestados vive en situación de pobreza. En Alemania, la tasa de pobreza infantil se ha mantenido estancada en un elevado 15 % durante años, según UNICEF.
El desempeño de Alemania en educación es "alarmante", según el estudio: solo el 60 % de los jóvenes de 15 años alcanzan los niveles mínimos de competencia en lectura y matemáticas. Esto sitúa al país en el puesto 34 de 41 países con datos educativos comparables.
Países como Irlanda, que ocupa el primer lugar en lectura y matemáticas, así como Eslovenia y Corea del Sur, demuestran que es posible obtener mejores resultados, incluso con puntos de partida económicos a veces significativamente peores, afirmó la organización.
Amplia brecha de desigualdad económica, también en salud física
En Alemania, la brecha entre los jóvenes de familias económicamente desfavorecidas y los de familias acomodadas es particularmente amplia: entre los jóvenes de familias desfavorecidas, solo el 46 % alcanza las competencias básicas. En contraste, el 90 % de los jóvenes de familias privilegiadas lo logra.
"Solo la educación puede romper el círculo vicioso de la pobreza", reaccionó la Asociación Social de Alemania (Sozialverband Deutschland). Si bien es positivo que ya se haya destinado más dinero del presupuesto federal a materiales didácticos modernos y equipamiento escolar digital, aún se necesitan más docentes, programas de tutoría gratuitos y una mejor atención médica, psicológica y social en las escuelas, alertó.
Según el estudio, Alemania ocupa el puesto 15 de 41 países en el rango medio-alto en cuanto a salud física. Sin embargo, la correlación con los ingresos familiares también es evidente: el 79 % de los niños del quintil más rico de familias gozan de muy buena salud, en comparación con solo el 58 % de los niños de las familias más pobres.
UNICEF recomienda mayor inversión en la infancia desfavorecida
El estudio presenta un panorama similar en cuanto al bienestar mental. En Alemania, solo el 61 % de los jóvenes de 15 años de las familias con menores ingresos manifestaron una alta satisfacción con la vida, en comparación con el 73 % de los jóvenes de familias adineradas.
Por lo tanto, UNICEF Alemania recomienda que el Gobierno federal combata la pobreza infantil con mayor eficacia e invierta específicamente en la infancia desfavorecida, pues los fondos públicos deben priorizarse donde más se necesitan. Es fundamental prestar mayor atención a garantizar que todos los niños tengan acceso a recursos como escuelas bien equipadas, centros médicos y parques infantiles, insiste la organización.
Una clarificación de los derechos de la infancia en la Ley Fundamental (la Constitución alemana) también podría contribuir a una mayor consideración de los intereses de los niños. "Combatir la pobreza infantil debe convertirse en una prioridad política absoluta", exigió Christian Schneider, Director Ejecutivo de UNICEF Alemania. "Nuestro país está desperdiciando oportunidades futuras: quienes no invierten hoy en la participación, la educación y la atención sanitaria de la generación más joven no solo perjudican a los niños, sino que también pagarán un alto precio social y económico mañana".
Una clarificación de los derechos de la infancia en la Ley Fundamental también podría contribuir a una mayor consideración de los intereses de los niños.
