POR José Fernando Araya | 13 de enero de 2026, 22:00 PM

Apenas la primera fecha y ya Saprissa apela a la vieja conocida “Saprihora” para arañar un empate ante 2-2 Puntarenas FC en el debut de ambos en el Torneo de Clausura 2026. 

Los porteños no se dejaron intimidar pese a un control esperado por parte de los morados en los primeros minutos. 

Vladimir Quesada apostó por el chico Abraham Madriz en el arco, pese a que muchos pensaban que Minor Álvarez sería el titular. 

Mientras que los nuevos rostros de Bancy Hernández y Tomás Rodríguez lograron debutar y dejaron apenas pinceladas, sobre todo el nicaragüense que tomó las riendas tras la irresponsabilidad de Mariano Torres y su expulsión.

El primer tanto vino desde el punto de penal. 

Rachid Chirino derribó a Cliver Gómez en el área. La acción la revisaron en el VAR y al final se decretó penal. 

El encargado de anotarlo fue José Pablo Córdoba, quien dejó sin respuesta a Madriz al 45+5’.

El tiempo añadido en la primera mitad se hizo eterno, pues casi que en la siguiente jugada Mariano Torres soltó un patadón al capitán porteño Andrey Mora para la roja directa. 

Mariano perdió la cabeza y su inicio de año no pudo ser peor al ver la roja directa. 

Puntarenas FC fue más en la complementaria y en un ataque consiguió el segundo tanto por intermedio de Doryan Rodríguez, quien madrugó a toda la defensa morada luego de un enorme pase de Rentería para el sorpresivo 2-0 al 61’.

Saprissa reaccionó tarde, pero logró meterse en la pelea, al descontar luego de un mal despeje de Adonis Pineda, que le dejó servida la pelota a David Guzmán para meter de lleno a los morados con el 2-1 solo siete minutos después. 

PFC se perdió dentro del terreno de juego, y al final terminó pagando los errores muy caros, sobre todo cuando en un tiro libre Pineda se enredó en el rechacé junto a su defensor y le permitió a Ariel Rodríguez igualar el marcador 2-2 definitivo. 

Buen partido en Tibás que deja a un equipo morado apelando más al carácter que al buen fútbol, aunque hay que decirlo, las individualidades y las nuevas incorporaciones fueron punto alto; por el lado porteño, lamento de dejar escapar la primera gran sorpresa del certamen.