POR Luis Enrique Bolaños | 19 de diciembre de 2014, 6:44 AM

La casa de Álvaro Esquivel es por mucho el rincón más saprissista del país. En cada esquina de esta vivienda ubicada en San Rafael de Heredia vive el Monstruo, la S, y los colores color morado y blanco.

Muchos de los objetos fueron elaborados por don Alvaro, quien palpita al ritmo de su amado Saprissa.

En su hogar encontramos, entre otras cosas, una réplica de la Cueva, un monstruo gigante, y hasta una moto que rinde homenaje al 30 veces campeón nacional, cada uno de sus campeonatos vienen enmarcados en el medio de transporte del popular Morado.

Hasta en su piel está impregnada la pasión por el equipo tibaseño, y así lo reflejan las dos S que se marcó en sus brazos.

Desde mayo un 30 está dibujado en su pared, pero él espera que este sábado, después de las 10 p. m., pueda empezar a dibujar el número 31.