POR | 3 de abril de 2023, 8:57 AM

Carlos Aguirre / Consultor Desarrollo Humano Estratégico.

El equipo no solo se trata de usted, se trata de nosotros. Durante años, hemos escuchado frases muy cajoneras, trilladas, repetidas, etc. que nos indican qué es lo más y lo menos importante en un equipo, llámese deportivo o ejecutivo, pues, al final, son lo mismo solo que en industrias diferentes. 

El tema del trabajo en equipo no es abordado ampliamente ni es representativo en la carga académica de cualquier carrera y, además, parece a simple vista muy sencillo. Sin embargo, al momento de rendir el examen en las organizaciones, muchas personas salen muy mal calificadas, ya que trabajar con otros no es fácil, pero el mundo de hoy requiere de esta competencia, pues es de las que más ayuda a las organizaciones a lograr sus resultados.

En el deporte hay ejemplos muy buenos para aprender qué es trabajar en equipo, como el de Argentina en el último mundial, cuando ganó la Copa del Mundo por un esfuerzo colectivo, más que por el individual. Dicho país, ni aun teniendo a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, había podido conseguir este trofeo a pesar de haber llegado a la final en varias ocasiones. No obstante, cuando la disposición de cada uno es jugar en equipo, los resultados alcanzados son muy diferentes.

El París Saint-Germain ha invertido más de 1540 millones de euros en contratar estrellas mundiales para conquistar un título en Europa, la Champions League, pero no ha podido y, más bien, ha sucumbido ante otros rivales que no cuentan en sus filas con esas superestrellas.  Esta situación del deporte también se presenta en las empresas: el éxito no se consigue solo contratando a los mejores profesionales, sino que es necesario cerciorarse que estos sean capaces de hacer equipo y entender que no están por encima de la institución, de la historia y de la cultura. Tanto en el campo deportivo como el ejecutivo, cuando no hay un buen grupo, los resultados no son los que se esperan de acuerdo con la inversión realizada.

Estos son algunos aspectos que nos ayudan a formar un equipo:

  • Competencia: aunque la competencia puede ser una motivación para algunos, en un equipo de trabajo es más importante enfocarse en la colaboración entre sus miembros.

  • Individualismo: el individualismo puede conducir a la falta de colaboración y de apoyo entre los miembros del equipo. Es importante que todos los integrantes se centren en el bienestar colectivo y no solo en sus intereses personales.
  • Desconfianza: la desconfianza mina la colaboración y la comunicación efectiva dentro del equipo. Resulta esencial que los miembros confíen entre ellos y trabajen juntos para construir un ambiente de trabajo positivo y productivo.
  • Negatividad: la negatividad tiene un impacto perjudicial en el equipo y su ambiente de trabajo. Es fundamental mantener una actitud positiva y enfocarse en encontrar soluciones, no en los problemas.

Si alguno de estos aspectos no está presente en su equipo, entonces no podrá contar con un grupo de mentalidad colectiva superior.



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