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Tiroides: la pequeña glándula que influye en la energía, el ánimo y la calidad de vida
El hipotiroidismo afecta de forma silenciosa a miles de personas, pero una suplementación responsable puede convertirse en una aliada clave para el bienestar integral.
La glándula tiroides es pequeña, tiene forma de mariposa y se ubica en el cuello, pero su impacto en el organismo es enorme. De ella dependen funciones esenciales como la energía, el metabolismo, la temperatura corporal e incluso el estado de ánimo. Cuando no trabaja correctamente, como ocurre en el hipotiroidismo, la calidad de vida puede verse afectada de manera silenciosa y progresiva.
Según explicó la nutricionista Haslyn Martínez, de Millenium Natural Systems, la tiroides produce dos hormonas fundamentales: la T3 y la T4. Cuando estas disminuyen, el cuerpo comienza a funcionar más lento, como si se quedara sin batería. Esto puede provocar cansancio persistente que no mejora con el descanso, dolores musculares y articulares, caída del cabello, uñas quebradizas, piel seca, cambios de humor, dificultad para concentrarse y la conocida “niebla mental”.
Además, el hipotiroidismo puede afectar la memoria, la energía física y mental, e incluso estar asociado a síntomas de depresión. Por ello, los especialistas insisten en la importancia de un abordaje integral que combine tratamiento médico, alimentación adecuada y suplementación responsable.
Entre los nutrientes clave destaca el selenio, indispensable para la conversión de la hormona T4 (inactiva) en T3 (activa), proceso que ocurre principalmente en el hígado y el intestino. Este mineral puede obtenerse de alimentos como los mariscos, pero cuando la dieta es deficiente, la suplementación diaria se vuelve necesaria para apoyar la función tiroidea y mejorar los niveles de energía.
Otro aliado es el omega-3, reconocido como un antiinflamatorio natural. Su consumo ayuda a reducir los dolores articulares y musculares frecuentes en personas con hipotiroidismo, además de favorecer la concentración y la memoria, disminuyendo la inflamación y la niebla mental.
La salud intestinal también juega un papel fundamental. Hasta un 20% de las hormonas tiroideas se activan en el intestino, por lo que problemas como estreñimiento, gases o inflamación pueden interferir en este proceso. En este contexto, el uso de probióticos, en cápsulas o en polvo, contribuye a mantener el equilibrio intestinal, mejorar la absorción de nutrientes y fortalecer el sistema inmunológico.
La vitamina D es otro nutriente clave, especialmente en personas con alteraciones tiroideas, nódulos o antecedentes de cáncer de tiroides, quienes suelen presentar deficiencias. Esta vitamina ayuda a reducir la inflamación y debe consumirse preferiblemente después de una comida que contenga grasa para una mejor absorción.
Los especialistas recalcan que la suplementación no sustituye el tratamiento médico, sino que lo complementa. En el caso del hipotiroidismo, el abordaje debe ser integral, ya que el medicamento por sí solo no siempre logra controlar todos los síntomas. Por eso, se recomienda buscar suplementos con respaldo científico y utilizarlos bajo guía profesional, como los que ofrece Millenium Natural Systems, enfocados en apoyar el sistema hormonal y mejorar el bienestar general.
