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Alimentación y ciclo menstrual: qué comer en cada fase para sentirse mejor
Una alimentación adecuada puede convertirse en una gran aliada para favorecer el bienestar físico y emocional durante cada etapa.
El ciclo menstrual es un proceso que va mucho más allá de los días de sangrado. A lo largo del mes, el cuerpo femenino experimenta cambios hormonales que pueden influir en la energía, la concentración, el apetito, el estado de ánimo e incluso en la forma en que se aprovechan los nutrientes. Por ello, cada vez más especialistas recomiendan ajustar la alimentación según las distintas fases del ciclo para acompañar mejor las necesidades del organismo.
La nutricionista Adriana Herrera explica que el ciclo menstrual se divide en cuatro etapas: menstrual, folicular, ovulatoria y lútea. Cada una presenta características particulares y, por lo tanto, requerimientos nutricionales diferentes. Comprender estas variaciones permite tomar decisiones más conscientes sobre la alimentación y el autocuidado.
La primera fase corresponde a la menstruación, cuando ocurre el sangrado. Luego llega la etapa folicular, considerada una de las más favorables para muchas mujeres debido al incremento de los niveles de estrógeno. Posteriormente, se presenta la ovulación, una fase clave dentro del ciclo, ya que es el proceso que da origen a la menstruación. Después comienza la etapa lútea o premenstrual, momento en el que pueden aparecer síntomas como cansancio, inflamación, sensibilidad emocional y cambios de humor.
Durante los días previos a la menstruación, Herrera recomienda disminuir el consumo de azúcar, frituras y grasas saturadas, ya que estos alimentos podrían intensificar algunas molestias. En cambio, aconseja aumentar la ingesta de alimentos ricos en magnesio, un mineral que contribuye al bienestar general y al adecuado funcionamiento muscular. Entre las opciones recomendadas destacan el chocolate oscuro, el cacao, las espinacas, la avena y el banano.
Cuando inicia el periodo menstrual, la especialista sugiere priorizar alimentos calientes y nutritivos. Preparaciones como la sopa negra, los caldos y las sopas tipo miso pueden aportar hidratación, proteínas, hierro y otros nutrientes importantes. Asimismo, mantener una adecuada ingesta de agua resulta fundamental para compensar la pérdida de líquidos y contribuir al bienestar general durante esos días.
Además de una alimentación balanceada, los especialistas recuerdan la importancia de mantener hábitos saludables durante todo el ciclo, como dormir bien, realizar actividad física de manera regular y prestar atención a las señales del cuerpo. Complementar estos cuidados con productos que brinden comodidad y protección, como Saba Invisible y Saba Ultra Invisible, puede ayudar a vivir el periodo con mayor tranquilidad, permitiendo que cada mujer continúe con sus actividades diarias de forma cómoda y segura.
