POR José Fernando Araya | 25 de febrero de 2026, 22:18 PM

Cartaginés aguantó como pudo el embate del Vancouver Whitecaps, pero al final perdió 2-0 ante el equipo canadiense, suficiente para despedirse de la Copa de Campeones de la Concacaf. 

Los brumosos se despiden así con la cabeza en alto, pues, pese a las diferencias abismales entre ambos equipos, la representación tica hizo un digno papel, en un trabajo completamente defensivo. 

El corazón lo puso Cartaginés en el BC Place de Vancouver. Invitados por el empate sin goles de la ida en el Fello, el equipo dirigido por Amarini Villatoro aplicó la vocación defensiva, la apuesta por cerrar espacios y esperar. 

El técnico guatemalteco interpretó que salir por el tú a tú era suicida; aun así tuvo dos chances, más por la aventura individual que por un ataque colectivo. 

La noche parecía venirse encima cuando se decretó una mano en el área de Fernán Faerron (hasta ese momento impecable en la serie). Pena que Brian White se encargó de cobrar, pero el portero Kevin Briceño se hizo gigante tapando de forma espléndida al minuto 40. 

Pese a la inyección anímica, los canadienses siguieron dominando, más con el ingreso al partido de su principal figura, el alemán Thomas Müller quien puso a circular la pelota en el mediocampo y hasta se dio el lujo de estrellar una pelota al palo.

El primer tanto de la serie cayó al 58’. Cobró de esquina, la defensa blanquiazul se descuidó y Kenji Cabrera quedó solo para en el segundo palo y remata limpio para el 1-0 a favor del Vancouver. 

Cartaginés tuvo tintes de reacción, primero con Ricardo Márquez, aunque su acción quedó invalidada por fuera de juego, y la segunda en una pelota en el centro del área de Marcelo Pereira. 

Pero al final, Vancouver aprovechó para sentenciar el partido por intermedio de Sebastián Berhalter a 10 minutos para el final del partido. 

Los brumosos se despiden así de la Concacaf con la frente en alto y al menos compitiendo y exigiendo al máximo al actual subcampeón de la MLS.