POR | 11 de febrero de 2025, 15:35 PM

Periodista: Rubén McAdam.

Dos estudios, uno publicado por Herbalife Nutrition y otro titulado Encuesta Colegial de Vigilancia Nutricional, determinaron que la dieta de los costarricenses está cambiando. Las investigaciones sugieren que en el país se están comiendo menos frijoles en los casados, por ejemplo.

Ángela Tijerino es una vecina de Montes de Oca, quien tiene una teoría sobre la alimentación suya y de su nieto, un planteamiento que podría hacerse realidad si analizamos ambos estudios.

“Antes yo comía arroz, frijoles y un huevito. De vez en cuando, un buen pedazo de carne. Ahora, mi nieto solo come pizza. Solo le gusta la pizza y esa es la comida de él”, aseguró Tijerino.

Ricardo, por otro lado, quien representa a una generación nueva, come otros platillos.

“Yo como pollo o hamburguesas, mínimo tres veces por semana. Es rápido, barato y me gusta; sabe bien”, comentó el joven de 22 años.

Los hábitos alimenticios de los costarricenses están cambiando, detalla el informe de Herbalife Nutrition. Ellos, Ricardo y doña Ángela, son el ejemplo perfecto de esta advertencia.

El estudio sugiere que, desde hace cuatro años, cuatro de cada 10 costarricenses modificaron sus dietas: la mitad de encuestados aseguró comer menos carne y menos frijoles. Además, la Encuesta Colegial de Vigilancia Nutricional asegura que, en Costa Rica, seis de cada 10 personas consume comida rápida por lo menos dos veces a la semana.

Estos cambios en la dieta de los costarricenses iniciaron en la década de los ochenta, con la llegada de la primera cadena de comida rápida a San José.

Un equipo de Calle 7 Informativo visitó a Ricardo Arick, dueño de una soda, y observó de primera mano cómo con el paso del tiempo sus clientes piden otro tipo de comidas. Él nos explica cómo vivió estos cambios.

“Ahora las personas piden muchas empanadas, sándwiches o burritos, cosas que se puedan comer rápido y se puedan transportar fácilmente. Incluso, por las dinámicas de trabajo, estoy vendiendo casados en la mañana y pintos en la tarde-noche”, aseguró Arick.

Pero no solo estamos remplazando la comida típica por la comida procesada; también nuestra propia comida típica está cambiando. Así lo aseguró Johana Monge, directora de la Escuela de Gastronomía de la Universidad Latina.

“La composición de nuestra comida tradicional está cambiando. Es más harinoso el casado, por ejemplo. Le ponen papas fritas, yuquitas, aguacates y otras cosas que realmente no son parte del casado tradicional. Todos estos cambios se dan porque la comida y los hábitos alimenticios están cambiando generación con generación”, determinó Monge.

Mientras tanto, ya se declaró la obesidad como una enfermedad crónica y de importancia para la salud pública: seis de cada 10 adultos costarricenses tienen sobrepeso.

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