Internacional
Industria armamentística iraní quedó "completamente" destruida, según el Pentágono
El jefe del Pentágono también dijo que Estados Unidos está "vigilando" el uranio enriquecido de Irán.
Irán y Estados Unidos anunciaron en la noche del martes un acuerdo de alto el fuego condicional de dos semanas, durante las cuales se permitiría el libre tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.
El presidente Donald Trump dijo que aceptaba "suspender los bombardeos y ataques contra Irán" y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que Irán reabriría el estrecho.
Por su parte, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif —que ha fungido como mediador— informó que el alto el fuego entraba en vigencia de forma inmediata.
Sin embargo, en las 24 horas siguientes al anuncio, la tregua ha empezado a tambalearse, entre otras cosas por un desacuerdo en torno a si esta incluye o no a Líbano.
Y es que este miércoles el ejército de Israel llevó a cabo una oleada de ataques aéreos en todo el territorio libanés, dejando centenas de muertos, hospitales desbordados y personas desaparecidas bajo los escombros de los edificios derrumbados.
En concreto, el Ministerio de Salud del Líbano afirma que al menos 203 personas han muerto y más de 1.000 han resultado heridas. Por su parte, Defensa Civil cifró el número de fallecidos en 254 y el de heridos en 1.100.
En las últimas seis semanas, unas 1.500 personas han muerto en Líbano, entre ellas 130 niños, y más de un millón han sido desplazadas.
Las autoridades iraníes acusaron a EE.UU. de "violar abierta y claramente" varias de las cláusulas acordadas, incluyendo el alto el fuego en Líbano, y señalaron que "en tal situación, un alto el fuego bilateral o unas negociaciones resultan irrazonables".
En declaraciones a Today, programa de la BBC, el viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, dijo que "no se puede pedir un alto el fuego, aceptar términos y condiciones, aceptar todas las zonas donde se aplica, mencionar específicamente a Líbano, y que luego tu aliado inicie una masacre".
Khatibzadeh afirma que los ataques israelíes equivalen a una especie de genocidio. Israel insiste en que ataca al grupo militante Hezbolá, que a su vez lanza cohetes contra Israel.
La Guardia Revolucionaria iraní expresó, por su parte, que "si las agresiones contra el querido Líbano no cesan de inmediato, cumpliremos con nuestro deber y daremos una respuesta que inducirá al arrepentimiento a los agresores malintencionados en la región".
Al anunciar el acuerdo en la noche del martes, Shehbaz Sharif señaló que este incluía a Líbano, en línea con lo que considera Irán.
Israel y EE.UU. lo niegan.
El vicepresidente J.D. Vance afirmó que EE.UU. nunca prometió incluir a Líbano en el acuerdo, pero trató de restarle importancia al asunto, diciendo que es un "desacuerdo razonable" y que "los altos el fuego siempre son caóticos" y nunca se desarrollan sin cierta "turbulencia".
Israel está llevando a cabo una campaña militar en Líbano contra el grupo islamista Hezbolá, apoyado por Irán, desde hace más de un mes.
Entre tanto, la reapertura del estrecho de Ormuz también quedó en entredicho.
El ministro iraní Abbas Araghchi había señalado el martes que "por un periodo de dos semanas será posible el paso seguro a través del estrecho".
Pero BBC Verify pudo confirmar que este miércoles las fuerzas iraníes les comunicaron a los buques que se encuentran en el Golfo Pérsico que el paso sigue cerrado.
"Cualquier embarcación que intente salir al mar será atacada y destruida", decía un comunicado de la Guardia Revolucionaria, dado a conocer por los medios estatales iraníes.
El vicepresidente Vance contradijo esa versión señalando que había indicios de que el estrecho había comenzado a reabrirse.
El mensaje del primer ministro pakistaní que anunció el alto el fuego llegó apenas 10 minutos antes de que se cumpliera el plazo máximo para llegar a un acuerdo que había establecido Trump (las 8:00pm hora del este de EE.UU. del martes).
EE.UU. había amenazado con una enorme destrucción de la infraestructura civil en Irán, incluyendo puentes y centrales eléctricas, si no se llegaba a un acuerdo.
Trump advirtió que podía eliminar a Irán "en una sola noche" y que "toda una civilización morirá, para no volver jamás", declaraciones que provocaron la condena de líderes mundiales, como el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el papa León XIV.
En la tarde del martes, cuando se acercaba el límite, el primer ministro pakistaní puso sobre la mesa la propuesta de un acuerdo de cese el fuego de dos semanas para "permitir que la diplomacia siga su curso", la cual terminó siendo aceptada por ambas partes.
Al anunciar el acuerdo, el presidente Trump señaló que había recibido "una propuesta de 10 puntos por parte de Irán", que consideró "una base viable sobre la cual negociar".
Desde entonces, se han dado a conocer diferentes versiones sobre qué incluyen los 10 puntos.
Los medios estatales iraníes publicaron una primera que incluía, entre otras cosas, el cese total de la guerra en Irán, Irak, Líbano y Yemen; un "compromiso pleno" de levantar las sanciones contra Irán; la liberación de los fondos iraníes y los activos congelados en poder de Estados Unidos; y el "pago íntegro de una indemnización por los costes de reconstrucción".
Luego, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní señaló que el acuerdo también contemplaba que Irán mantenga el control del estrecho de Ormuz y pueda continuar enriqueciendo uranio.
Los autoridades estadounidenses han negado que algunos de esos puntos, como el alto el fuego en Líbano o el permiso para enriquecer uranio, hagan parte del acuerdo.
"Solo hay un grupo de 'PUNTOS' significativos que son aceptables para Estados Unidos", señaló Trump.
El vicepresidente JD Vance dijo que, de las distintas versiones del plan de 10 puntos, una era "basura" y otra "razonable".
A través de su red social Truth Social, Trump ofreció algunos detalles sobre lo que para él es la base del acuerdo.
"No habrá enriquecimiento de uranio, y Estados Unidos, trabajando junto con Irán, desenterrará y retirará todo el "polvo" nuclear profundamente enterrado", señaló.
Y agregó: "Estamos, y estaremos, dialogando con Irán sobre el alivio de aranceles y sanciones".
Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, los diálogos entre EE.UU. e Irán comenzarán en Islamabad el sábado.
El equipo negociador estadounidense estará conformado por el vicepresidente J.D. Vance; el enviado especial de EE.UU. a Medio Oriente, Steve Witkoff; y el yerno de Trump, Jared Kushner.
No va a ser una negociación fácil, explica el corresponsal en Washington del servicio persa de la BBC, Khashayar Joneidi, debido a que la confianza entre las partes está muy debilitada y desde ya parecen tener posturas contradictorias sobre lo que implica este alto el fuego.
Irán y EE.UU. celebraron dos rondas de conversaciones el año pasado. En ambas ocasiones, EE.UU. e Israel atacaron en medio de las negociaciones.
El tráfico por el estrecho de Ormuz, que Irán querrá seguir controlando en alguna medida, y el programa nuclear iraní seguramente van a ser puntos contenciosos.
"Van a ser dos semanas muy difíciles", dice Joneidi.
Mientras tanto, a pesar de que, según Pakistán, el alto el fuego entró en vigencia inmediatamente, el miércoles se siguieron reportando ataques en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y Líbano sufrió la peor destrucción desde el inicio de la incursión terrestre israelí.
A pesar del alto grado de incertidumbre que rodea el acuerdo, ambas partes lo presentaron como una victoria propia y una derrota de la contraparte.
La televisión estatal iraní afirmó que EE.UU. "aceptó las condiciones de Irán para poner el fin a la guerra" y calificó el acuerdo como "una humillante retirada de Trump".
En un comunicado, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, expresó que el país había alcanzado casi todos sus objetivos en la guerra y que el enemigo (EE.UU.) estaba enfrentando "un fracaso histórico".
También señaló que las negociaciones venideras en Islamabad permitirían que "la victoria de Irán en el campo de batalla también se consolide en las negociaciones políticas".
Khashayar Joneidi explica que esta guerra significaba una amenaza existencial para el régimen iraní.
Por lo tanto, que la República Islámica haya sobrevivido tras más de 30 días de ataques lo ven como una victoria.
Trump, por su parte, dijo que aceptaba el acuerdo dado que "ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán, y la PAZ en Medio Oriente".
Posteriormente, en una entrevista con la agencia AFP, dijo que no quedaban dudas de que EE.UU. había conseguido una "victoria completa y total".
Apenas se conoció la noticia del acuerdo, se desplomaron en los mercados los precios del petróleo, lo cual alivia la presión que se había venido incrementando sobre Trump por parte de los ciudadanos descontentos con el alto costo del combustible que había producido la guerra.
Análisis de Nick Beake, informando desde Jerusalén
Cabe preguntarse cuán sostenible es este alto el fuego generalizado.
Israel se jactó de haber alcanzado este miércoles 100 objetivos en Líbano en tan solo 10 minutos. Los iraníes amenazan con contraatacar si no cesan los ataques.
El presidente Trump ha indicado que los israelíes no están incumpliendo los términos de su acuerdo con Irán, refiriéndose a Líbano como una "escaramuza aparte".
Cabe recordar que 1.500 personas han muerto en Líbano en las últimas seis semanas, entre ellas 130 niños, y más de un millón han sido desplazadas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, creía haber logrado la ambición política de su vida al persuadir a un presidente estadounidense para que emprendiera una operación conjunta contra Irán y derrocara al régimen.
Este miércoles tuvo que desmentir las insinuaciones de que se enteró en el último momento de que el presidente Trump daría marcha atrás y detendría los ataques contra Teherán.
También prometió que Israel estaría listo para reanudar la guerra con Irán, si fuera necesario.
Los políticos de la oposición afirman que ha fracasado en sus objetivos bélicos, que no fue invitado a la mesa de negociaciones y que solo ha creado un Irán más vengativo, más decidido que nunca a construir un arma nuclear.
Pero a corto plazo, estos continuos ataques israelíes contra Hezbolá en Líbano -y la consiguiente muerte y destrucción- están poniendo a prueba esta frágil tregua.