POR Adrián Fallas | 6 de junio de 2026, 8:22 AM

Los New York Knicks lograron este viernes un agónico triunfo de 105-104 en la cancha de los San Antonio Spurs y tomaron una ventaja de 2-0 en las Finales de la NBA, quedando a solo dos victorias de conquistar su primer título desde 1973.

La superestrella local, Victor Wembanyama, falló un tiro casi sobre la bocina que selló la victoria de los Knicks, que tienen todo a su favor en las primeras Finales que disputan en este siglo.

Los neoyorquinos recibirán el tercer partido de la serie el lunes en el Madison Square Garden, con la anunciada presencia del presidente estadounidense Donald Trump, mientras que el cuarto encuentro se jugará el miércoles.

Los Spurs necesitan una hazaña inédita en la NBA, ya que ningún equipo ha ganado unas Finales después de perder los dos primeros partidos como local.

El equipo de Wembanyama, máximo anotador del juego con 29 puntos y nueve rebotes, está contra las cuerdas en una serie en la que partía como favorito tras eliminar al campeón Oklahoma City Thunder en una extenuante final de la Conferencia Oeste de siete partidos.

Wembanyama tuvo una primera mitad discreta, siendo superado por Karl-Anthony Towns y lanzando apenas cuatro veces al aro. Sin embargo, despertó en la segunda parte con 22 puntos, aunque en los segundos finales cometió una pérdida de balón y falló el último lanzamiento del partido.

“Dejé escapar ese partido. Lo eché a perder”, reconoció un autocrítico Wembanyama.

“No jugamos bien como equipo y necesitábamos ganar ese juego. Ese juego era nuestro. Necesito tener más calma y más control sobre el juego”, añadió el francés.

Los Knicks de Towns (21 puntos) y Jalen Brunson (20) siguen mostrando un funcionamiento colectivo impecable.

Con este triunfo, los neoyorquinos alcanzaron 13 victorias consecutivas en playoffs, una marca que solo habían conseguido anteriormente los Golden State Warriors de 2017, que llegaron a sumar 15.

Además, los Knicks se convirtieron en el tercer equipo en la historia en ganar los dos primeros partidos de unas Finales como visitante, después de los Chicago Bulls de 1993 y los Houston Rockets de 1995.

“Nuestra mentalidad era que estábamos 0-0, no que estábamos arriba 1-0. Incluso ahora, en el próximo partido la mentalidad tiene que volver a ser 0-0. No puedes estar cómodo. No puedes estar satisfecho con nada. Solo hay que seguir avanzando”, comentó Brunson tras el encuentro.

Por su parte, Towns destacó el trabajo colectivo del equipo.

“Estar 2-0 arriba es un reflejo de que los entrenadores nos dieron un gran plan de juego y de que mis compañeros lo ejecutaron a la perfección”, señaló.

Los Spurs estuvieron cerca de evitar la derrota tras una espectacular remontada en el último cuarto. Con el marcador empatado a falta de 9,5 segundos, Wembanyama perdió un balón en transición y posteriormente falló el tiro ganador frente a Mitchell Robinson, dejando a San Antonio al borde del abismo.