POR | 4 de junio de 2026, 15:35 PM

Periodista: Jimena López Araya.

Muchas veces pasan desapercibidos entre el ruido de las ciudades y el ritmo acelerado de la vida cotidiana. Sin embargo, las abejas, los colibríes y las mariposas cumplen una función indispensable para los ecosistemas y para los seres humanos.

Los polinizadores son responsables de transportar polen entre las flores, permitiendo la reproducción de miles de especies de plantas. Gracias a esta labor, los ecosistemas pueden regenerarse y mantener el equilibrio que sustenta la vida (ver video adjunto de Telenoticias). 

Su importancia es tal que, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca del 90% de las plantas silvestres con flores dependen de la polinización para reproducirse y mantener sus poblaciones. Además, alrededor del 75% de los cultivos alimentarios del mundo se benefician de este proceso.

Sin ellos, gran parte de la biodiversidad que conocemos tendría dificultades para sobrevivir. 

Abejas: mucho más que miel 

Las abejas son consideradas los polinizadores más eficientes del planeta. 

Aunque suelen asociarse con la producción de miel y otros productos aprovechados por las personas, su mayor aporte ocurre cuando buscan alimento. Durante este proceso visitan flores y transportan polen, favoreciendo la reproducción de numerosas especies vegetales. 

Su trabajo resulta esencial para la producción de frutos, semillas y cultivos que forman parte de la alimentación humana. 

La disminución de sus poblaciones en diferentes partes del mundo ha generado preocupación entre científicos y organizaciones ambientales, que advierten sobre la necesidad de proteger sus hábitats y reducir las amenazas que enfrentan. 

Los colibríes: encargados de cultivos 

Costa Rica alberga 53 especies de colibríes, aves que, además de destacar por sus colores y velocidad, cumplen una función clave para la reproducción de numerosas plantas. 

Estas pequeñas aves poseen características sorprendentes. Su corazón puede latir más de mil veces por minuto durante el vuelo y son las únicas aves capaces de volar hacia atrás y mantenerse suspendidas en el aire mientras se alimentan. 

Al buscar néctar, transportan polen entre flores y contribuyen a la reproducción de especies vegetales que, en algunos casos, dependen casi exclusivamente de ellos para completar su ciclo de vida. 

La estrecha relación entre ciertas flores y los colibríes demuestra cómo distintas especies han evolucionado juntas durante miles de años, dependiendo unas de otras para sobrevivir. 

"En un bosque como el que tenemos alrededor, es indispensable que existan esas relaciones de polinización para que pueda existir el nacimiento. Hablemos del arroz que comemos todos los días, de los frijoles que comemos, hablemos de la vainilla, hablemos del maracuyá, que son relaciones muy específicas”, comentó Donald Varela, conservacionista de Tapir Valley.

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Mariposas suelen demostrar la salud del ecosistema 

Aunque suelen llamar la atención por sus colores y formas, algunas especies participan activamente en la polinización y ayudan a mantener el equilibrio de los ecosistemas.

A diferencia de otros polinizadores, pueden recorrer distancias importantes, transportando polen entre diferentes áreas y contribuyendo a la diversidad genética de las plantas. 

Además, son consideradas indicadores de la salud ambiental. Su presencia suele estar relacionada con ecosistemas que cuentan con vegetación, alimento y condiciones favorables para otras formas de vida. 

Un aporte que también impulsa el turismo

Observadores de aves, fotógrafos y amantes de la vida silvestre visitan diferentes regiones del país para admirar colibríes, mariposas y otras especies que forman parte de la riqueza natural costarricense. 

Su presencia contribuye al atractivo turístico de Costa Rica, un país reconocido internacionalmente por su biodiversidad. 

La pérdida de hábitat, el uso de plaguicidas, la contaminación y los efectos del cambio climático han provocado la disminución de poblaciones en distintas partes del mundo.
Por ello, especialistas insisten en la necesidad de proteger los bosques, promover la siembra de especies nativas y generar espacios seguros que favorezcan su alimentación y reproducción.

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