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Tráfico ilegal y saqueo de insectos: ¿qué tan común es y cómo afecta al medioambiente?
La Fiscalía Ambiental alerta sobre un aumento de denuncias y la salida ilegal de miles de especies hacia Europa y Norteamérica.
Tres décadas atrás, la discusión era otra. Existía una urgencia —especialmente de biólogos, ingenieros forestales y geógrafos— de combatir la deforestación de los bosques.
Esa necesidad se vio plasmada en un primer esfuerzo de conservación con la Ley Forestal, en 1969. Ahí se introdujeron las primeras figuras jurídicas para las áreas de protección, reseñó en entrevista con Teletica.com el exministro de Ambiente y Energía, Carlos Manuel Rodríguez.
Sin embargo, no fue sino hasta 1977 que se promulgó la Ley del Servicio de Parques Nacionales. Y el contexto no era menor: unos años antes, el país había vivido una gran sequía, a la que el Gobierno de la República tuvo que hacerle frente con una declaratoria de emergencia, racionamientos de electricidad y la modificación de la hora oficial para aprovechar la luz del día.
Aquel evento, uno de los más severos en el siglo XX, afectó la producción industrial, el comercio y los servicios.
Pero tras la creación de los parques nacionales vino una serie de medidas para ampliar la cantidad de territorios protegidos.
Estos se justificaron en el resguardo de la biodiversidad, la recreación y la investigación científica, según el actual director ejecutivo de Conservación Osa, quien estuvo involucrado en cada uno de los cambios aprobados de 1983 en adelante.
Los primeros parques nacionales fueron el Volcán Poás, Tortuguero, Santa Rosa y Manuel Antonio. Hoy, son 30, además de 135 áreas silvestres protegidas.
"Hoy los parques nacionales nos dan muchísima resiliencia al cambio climático. Nos ayuda a soportar los eventos extremos climáticos, pero también nos hace resilientes a las sequías y nos dan seguridad hídrica, ya que la gran mayoría de los parques nacionales son grandes fábricas de agua.
"Sin duda, los parques nacionales son el motor de la economía en Costa Rica. Costa Rica vive el turismo, el turismo es basado en naturaleza y ahí vemos cómo en la última década la gran mayoría de los empleos de la Costa Rica rural están asociados al turismo de naturaleza, que está directamente asociado a los parques nacionales", destacó el abogado de profesión.
De ahí que, para Rodríguez, estos espacios son el equivalente al "capital natural" de los costarricenses.
El conservacionista destacó que, aun con sus problemas, los parques nacionales permitieron frenar la deforestación y ampliar la cobertura forestal del 21% al 58%.
"Y eso es magnífico, ya que las áreas protegidas no compiten en donde producimos nuestros alimentos, son una fuente importante de cómo producimos nuestra energía, son una fuente importante para el agua en las ciudades y los centros urbanos y la recreación de los costarricenses", subrayó el exjerarca.
Reflejo de la contribución que las áreas protegidas han tenido en el turismo es que el número de visitantes pasó de 1,6 millones en 2013 a 2,7 millones en 2023. El 59,46% del total de personas que ingresaron a esos espacios no eran residentes.
Los tres parques nacionales que recibieron mayor cantidad de turistas en 2024 fueron Manuel Antonio (488.629), Volcán Poás (281.689) y Tortuguero (228.878).
Lo invitamos a escuchar el segundo episodio del pódcast Pulso Ambiental, titulado: Los guardianes del agua. Puede encontrarlo en el siguiente enlace de Spotify: