POR María Jesús Prada | 14 de julio de 2026, 10:15 AM

Dos rescatistas de la Cruz Roja Costarricense que participaron en las operaciones de búsqueda y rescate tras el doble terremoto de Venezuela —de magnitudes 7,2 y 7,5— advierten que Costa Rica no está suficientemente preparada para enfrentar un evento sísmico de similar escala. 

Joshua López y Minyar Collado formaron parte del grupo de 16 rescatistas costarricenses que viajaron al país caribeño tras los sismos del 24 de junio de 2026.

"Creo que no", respondió López cuando se le preguntó si Costa Rica está preparada. El rescatista matizó que el Código Sísmico del país ofrece una ventaja real, pero advirtió que las edificaciones que no cumplen con esa normativa podrían registrar niveles de devastación similares a los observados en Venezuela.

Materiales y estructuras

Entre los hallazgos más significativos de la misión figura el tipo de material constructivo predominante en las edificaciones afectadas. Collado describió ladrillos huecos sin cemento ni varillas internas —similar a los utilizados en Costa Rica con fines decorativos— que, bajo fuerzas extremas, "tienden a quebrar o a reventar como si fuera vidrio". Los arquitectos que acompañaron al equipo explicaron que esos materiales carecen de la flexibilidad necesaria para absorber el movimiento oscilante de un terremoto.

Los rescatistas también identificaron un patrón consistente: las viviendas de una sola planta resistieron mejor que las torres de varios pisos. 

"Entre más peso tenía la estructura, con más facilidad tenía esa opción de caer o apilarse entre pisos", señaló López.

Acceso, el problema logístico

Para los rescatistas, una de las vulnerabilidades más urgentes de Costa Rica no es estructural, sino logística. López planteó la pregunta que, afirma, debe responderse antes de que ocurra una emergencia: si colapsa el Cerro de la Muerte o la Costanera en la Zona Sur, o la Ruta 32 hacia Limón, ¿cómo llegan los equipos de rescate? El rescatista propone estudiar el uso de embarcaciones y ferries como rutas alternativas.

La comunidad como primer respondedor

Tanto López como Collado coinciden en que, en las primeras horas de un evento de esta magnitud, las instituciones no pueden estar en todos los puntos afectados simultáneamente. 

"Son las mismas personas, el mismo civil, el que va a realizar este rescate superficial", afirmó Collado.

La Cruz Roja Costarricense ha desarrollado simulacros y procesos de capacitación comunitaria orientados a las zonas de mayor riesgo sísmico: Guanacaste, Limón y la Zona Sur. Sin embargo, Collado reconoció que, ante un terremoto de alta intensidad, Costa Rica probablemente requeriría asistencia internacional. El país trabaja en obtener una acreditación formal de sus grupos de búsqueda y rescate, pero aún no la tiene.

Repase la entrevista completa en el video que aparece en la portada de este artículo.

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