Por Alejandro Umaña Rojas 5 de junio de 2026, 9:44 AM

Costa Rica pasó de perder aceleradamente sus bosques a convertirse en uno de los principales referentes mundiales en recuperación forestal. Hoy, más de la mitad de su territorio vuelve a estar cubierto por árboles, pero el reto de conservar ese patrimonio natural continúa (ver video adjunto de Telenoticias).

Cuando las motosierras dominaban el paisaje

Hasta hace pocas décadas, era común que el sonido de las motosierras compitiera con el canto de las aves en distintos rincones del país.

A mediados del siglo XX, la expansión de la actividad ganadera impulsó una transformación profunda del territorio nacional. Miles de hectáreas de bosque fueron sustituidas por pastizales y potreros para aumentar la producción agropecuaria.

Según explica el experto Mauricio Vega, en aquella época existía una fuerte necesidad de ampliar las áreas destinadas a actividades productivas, lo que aceleró la pérdida de cobertura forestal.

Como resultado, muchas montañas quedaron prácticamente desprovistas de árboles y el verde comenzó a desaparecer de amplias zonas del país.

La caída de los bosques

Para 1950, la cobertura forestal de Costa Rica se estimaba entre un 70% y un 80% del territorio nacional. Sin embargo, la situación cambió drásticamente durante las décadas siguientes. A finales de los años 80, la cobertura boscosa había caído a niveles mínimos, ubicándose entre un 21% y un 26%.

El panorama generaba preocupación entre científicos, ambientalistas y autoridades, que observaban cómo el país perdía uno de sus principales recursos naturales.

El giro que cambió la historia

A partir de la década de 1990, Costa Rica comenzó a implementar una serie de medidas que marcarían un antes y un después en la protección ambiental.

La aprobación de nuevas leyes, la consolidación de áreas protegidas y la creación de parques nacionales permitieron frenar la deforestación y promover la recuperación de los ecosistemas.

Poco a poco, la naturaleza empezó a reconquistar terrenos que durante años habían sido destinados a otras actividades.

De acuerdo con Vega, estos cambios se convirtieron en hitos fundamentales para garantizar la conservación de los bosques y permitir que se mantuvieran como tales a largo plazo.

Un modelo basado en la conservación

Paralelamente, Costa Rica orientó parte de su economía hacia un modelo basado en el turismo ecológico y de naturaleza.

La riqueza ambiental del país se transformó en un atractivo internacional y en una fuente de ingresos que reforzó la importancia de conservar los recursos naturales.

Gracias a este conjunto de acciones, la cobertura forestal logró recuperarse significativamente. Para 2023, los bosques ya cubrían cerca del 58% del territorio nacional.

El desafío de las próximas décadas

Aunque Costa Rica es reconocida internacionalmente como un caso exitoso de recuperación forestal, los expertos advierten que el trabajo está lejos de concluir.

El desafío actual consiste en encontrar un equilibrio entre la producción, el desarrollo económico y la conservación de los ecosistemas.

Para Mauricio Vega, el país se encuentra cerca de alcanzar ese balance, pero será necesario mantener esfuerzos constantes para garantizar la sostenibilidad ecológica y biológica de los bosques.

Costa Rica logró cambiar el rumbo de su historia ambiental y convertirse en un referente mundial. Ahora, el reto es asegurar que los bosques recuperados sigan siendo parte del paisaje para las futuras generaciones.

La historia continúa escribiéndose hoja por hoja, rama por rama y bosque por bosque.

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