Café Política: Álvaro Ramos
El candidato presidencial del PLN afirma que el país necesita recuperar la política de acuerdos, rechaza las negociaciones “debajo de la mesa” y plantea medidas urgentes para enfrentar la inseguridad.
El economista informático y candidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, aseguró que Costa Rica requiere una nueva generación política basada en el diálogo, la transparencia y la búsqueda de acuerdos reales, al tiempo que planteó acciones inmediatas en materia de seguridad, salud y educación ante la gravedad de los problemas nacionales.
Ramos valoró positivamente el denominado “Antidebate”, en el que participaron varios aspirantes, al considerarlo un ejercicio cívico y respetuoso que contrasta con la confrontación tradicional. Según el candidato, ese espacio evidenció que es posible discutir diferencias ideológicas sin recurrir a ataques personales ni intereses ocultos (ver video adjunto).
“Lo que necesitamos es sentarnos como seres humanos, reconocernos como costarricenses y construir desde ahí. No se trata de repartirse puestos, sino de ponernos de acuerdo en programas y soluciones”, afirmó.
Rechazo a pactos ocultos
Ramos fue enfático en que no negociará acuerdos “debajo de la mesa” y que su propuesta política se basa en una práctica distinta a la que, según él, ha generado el desencanto ciudadano. Aseguró que la transparencia fue una de las razones por las que el ejercicio del antidebate generó una reacción positiva entre la población.
“La gente está harta de las componendas. Si quieren quedarse en esta nueva política, tienen que practicar una política limpia y orientada al bien común”, señaló.
Seguridad: megaoperativos y más policías
En el tema de seguridad, Ramos reconoció que la contratación de 1.500 nuevos policías por año —hasta alcanzar 6.000 al final del mandato— es una medida necesaria, pero insuficiente a corto plazo. Por ello, propuso la implementación inmediata de megaoperativos coordinados en al menos 46 comunidades priorizadas.
Estos operativos tendrían cuatro objetivos principales: incautación de armas ilegales, decomiso de drogas, destrucción de búnkeres y captura de personas con órdenes judiciales. Además, planteó cambios reglamentarios para proteger a los policías en zonas conflictivas, mayor presupuesto para la Fiscalía y un plan de reparación y equipamiento de patrullas.
Salud: listas de espera y fortalecimiento de Ebáis
Ante las más de un millón de personas en listas de espera, el candidato reconoció que no existen soluciones mágicas a corto plazo, pero planteó medidas de gestión hospitalaria, pago a destajo y cierta tercerización de servicios. No obstante, subrayó que la solución estructural pasa por fortalecer la atención primaria.
Su propuesta central es la creación o habilitación de al menos 400 Ebáis en cuatro años, mediante distintos modelos de gestión, incluyendo cooperativas y asociaciones comunales, con el objetivo de descongestionar los hospitales y reducir la presión sobre los servicios especializados.
Educación: desmotivación docente y apoyo social
En educación, Ramos admitió que las acciones inmediatas son más complejas, pero identificó como prioritario atender la desmotivación del magisterio, mejorar la salud mental del personal docente y corregir las inequidades salariales entre educadores antiguos y nuevos.
También propuso reforzar programas sociales como becas, transporte y comedores escolares, así como devolver a las comunidades un mayor control sobre el mantenimiento de centros educativos, mediante el fortalecimiento de asociaciones comunales.
Salida del gobierno de Chaves
Ramos también se refirió a su paso por el actual gobierno, del que fue destituido tras el conflicto por el aumento salarial en la Caja Costarricense de Seguro Social. Aseguró que no renunció porque hacerlo habría implicado aceptar que cometió un acto ilegal, acusación que rechaza.
Indicó que empezó a sentir preocupación por el rumbo del gobierno cuando se intensificaron los ataques a la prensa y se dio el cierre de Parque Viva, lo que consideró una señal de deterioro institucional.
El candidato concluyó con un llamado a recuperar la concordia nacional y a dejar atrás la polarización política.
“Somos una nueva generación que quiere escuchar, construir acuerdos y cumplirlos. Este país merece que sus niños y niñas puedan soñar con un futuro en seguridad, educación y bienestar”, afirmó.

