De acuerdo con datos oficiales, Nicaragua acumula 2.846 casos de covid-19, entre ellos, 91 muertes.

Solo en esta semana reportaron 327 casos nuevos y 8 muertos.

Sin embargo, el Observatorio Ciudadano, una asociación no gubernamental de médicos y redes comunitarias, ha reportado hasta el momento 7.402 casos sospechosos de coronavirus y 1.954 fallecimientos.

El Observatorio Ciudadano indicó además que 691 trabajadores de la salud fueron contagiados con el virus, de los cuales 87 habrían fallecido principalmente a causa de la falta de equipos de protección.

Una organización médica de Nicaragua aseguró este martes que el gobierno salvadoreño ofreció empleo a los trabajadores de la salud que fueron despedidos del sistema público por criticar al gobierno de Daniel Ortega, para apoyar la lucha contra la pandemia en ese país centroamericano.

"El presidente (Nayib Bukele) y el Ministerio de Salud de El Salvador están ofreciendo esta oportunidad a los especialistas de Nicaragua" que tengan más de 20 años de servicio, dijo el presidente de la Unión Médica Nicaragüense (UMN), José Vásquez, al Canal 10 de televisión.

La AFP consultó al gobierno de El Salvador sobre sobre las supuestas contrataciones de profesionales de la salud nicaragüenses, pero no obtuvo respuesta inmediata.

Según la UMN, El Salvador requiere neumólogos, anestesiólogos, intensivistas, pediatras e internistas, y les ofrece cobertura de traslados, alimentación y alojamiento.

Al menos 465 médicos y otros miembros del personal de salud han sido despedidos por el gobierno de Ortega por atender a manifestantes heridos durante las protestas antigubernamentales en 2018, y más recientemente, por criticar el manejo de la pandemia, indicó la UMN.

Nicaragua es el único país centroamericano que no ha adoptado medidas restrictivas para controlar la propagación del nuevo coronavirus y, por el contrario, ha promovido concentraciones públicas.

"Los otros países sí valoran el trabajo de los profesionales de la salud", dijo Vásquez, al referirse a los médicos que fueron despedidos desde junio en represalia por exigir equipos de protección y exhortar a una cuarentena voluntaria para contener la pandemia, según sus denuncias.