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Génesis Alvarado Bravo es la piloto costarricense más joven del país. A final de año, concluirá sus estudios en la academia de aviación Wayman en Miami, Estados Unidos.

Para llegar hasta este punto, la familia de la joven tuvo que sacrificar mucho. Teletica.com conversó con Jessica Bravo sobre la odisea que han atravesado para que su hija cumpliera un sueño.

Cuando Génesis tenía ocho años jugaba en el Deportivo Saprissa, viajaron a Orlando, Florida para un torneo de fútbol internacional. En esa ocasión, Alvarado fue la goleadora estrella del partido. Un reclutador del equipo Barcelona de niños estaba presente y mostró su interés. 

“En ese momento yo estaba muy joven, no tenía apoyo económico de nadie en Costa Rica ni a nadie en Estados Unidos. A mi me dio miedo, entonces no lo hice. Ella siempre me reprochó eso, que yo le había troncado sus sueños de ser futbolista”, contó Jessica Bravo.

Años más tarde, cuando Génesis terminó el bachillerato, le dijo a su mamá “quiero se piloto”. De nuevo, la madre se vio en un dilema: ¿qué hacer? La carrera de aviación es muy costosa y se salía de sus posibilidades.

“En ese momento yo no tenía efectivo y me dice “quiero ser piloto”, yo le dije “está bien mi amor usted va a ser piloto”. Una vez me había dicho que quería ser futbolista y yo no la dejé, entonces esta vez no iba a ser la segunda. Entonces le dije que sí, ¿cómo? No sé, solo la fe”, expresó la mamá.

Jessica acudió entonces donde el papá de Génesis. Sin embargo, no encontró el apoyo que buscaba. 

“El papá de ella es abogado y me dijo no tengo plata, esa carrera es para millonarios, ustedes no son millonarias, ustedes son pobres. Solo mis amigos los diputados tienen a sus hijos estudiando aviación, yo no puedo ayudarlas, no tengo plata”, acotó con voz quebrada.

Cuenta Jessica que en ese momento su hija salió llorando porque su padre no creyó en ella. Por lo tanto, habló con su pareja para acomodarse y poder ir pagando poco a poco el Instituto de Formación Aeronáutica (IFA).

Génesis empezó a estudiar en IFA donde sacó el título de piloto privado, pero no se conformó y buscó una mejor escuela.

“Cuando iba por instrumentos me dijo “mamá quiero una escuela de otro nivel porque siento que puedo dar más”.

Para ese entonces les salió la oportunidad de ir a una conferencia en Los Ángeles, Estados Unidos. En el evento les hablaron de la academia de aviación Wayman, les indicaron que Génesis podía estudiar ahí.

“Entrar ahí era super tedioso, había que tener $23.000 en el banco. Además, había que hacer un examen teórico y práctico, después la visa. Fue un proceso muy tedioso, pero yo nunca le dije que no íbamos a poder, siempre a pura fe nos hincamos y oramos y decíamos que sí se va a poder”, indicó la vecina de Guadalupe.

A Jessica le negaron el primer crédito porque su salario no era suficiente, después de insistir, hipotecó su casa para conseguir el crédito y fue así como la aceptaron en la academia.

“Hizo los exámenes que eran bastante fuertes, ella sacó 4 de 5 en los exámenes, entonces la aceptaron. Ahora estudia allá en Wayman, tiene la licencia internacional de piloto privado y ya casi le dan la licencia de instrumentos”.

A finales de este año Génesis termina el último modulo, el de multimotor, para poder operar en aerolíneas. En diciembre cumplirá 21 años, siendo la piloto más joven del país. Se graduó de IFA a los 18 años y de comercial a los 19 años.

En la academia Wayman resaltan que ella es una estudiante de muy buen nivel. Le dicen que Génesis va a ser muy grande. De hecho, los compañeros que empezaron con ella, están atrasados, ella es la única avanzada de su grupo.

Para su madre Jessica, lo más importante en el proceso fue la fe en Dios. “Lo que más quisiera recalcar es que no se den por vencidos que no se rindan. Yo no tenía dinero en el banco cuando ella me dijo “quiero ser piloto”. Sin embargo, con mucho esfuerzo, sacrificio, oración y fe es lo que hoy a Génesis la tiene donde la tiene”.