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Los diputados de la Comisión de Asuntos Económicos dictaminaron este martes el proyecto de ley para regular las comisiones que las entidades financieras cobran a los comercios por el uso de datáfonos.

La iniciativa, impulsada por el oficialista Welmer Ramos, pretende darle potestad al Banco Central para definir la llamada comisión de adquirencia.

Según la propuesta, las comisiones serían determinadas y revisadas anualmente por el Central, que tendría potestad de solicitar la información que sea necesaria a los bancos, compañías de tarjetas, negocios y tarjetahabientes, así como imponerle sanciones a quienes no se ajusten a las comisiones establecidas.

“Estas comisiones se habían definido en 1992 por medio de un acuerdo entre banqueros y llegaban a ser de hasta el 7%, mientras en Europa tienen un límite del 0.30%. Con este proyecto de ley los comerciantes tendrán menos costos y, por ende, podrán reducir los precios de sus productos en favor de los consumidores, al igual que para competir en el mercado”, indicó Ramos.

El dictamen de mayoría fue firmado por los liberacionistas Roberto Thompson y Daniel Ulate, los oficialistas Ramón Carranza y Paola Vega, Pablo Heriberto Abarca y Pedro Muñoz del PUSC y Giovanni Gómez de Restauración Nacional.

El proyecto, que llegará ahora al Plenario para su discusión, ha sido visto con buenos ojos por los diputados y las autoridades, sin embargo, las propias autoridades del Banco Central advirtieron durante su discusión que bajar demasiado esas comisiones podría resultar en un efecto contrario al esperado.

“Es importante la regulación, pero debe ser inteligente para evitar los efectos negativos. Nuestro interés tampoco va a ser desincentivar el uso de los pagos electrónicos y esto podría suceder si el cambio no se hace bien”, había dicho en agosto anterior el presidente del Central Rodrigo Cubero.

Según explicó el jerarca a los diputados, si la comisión de adquirencia baja demasiado, los bancos podrían terminar trasladando esa pérdida a los comercios y estos finalmente a los tarjetahabientes.

Aseguró además que se deberían fijar tasas máximas y no imponer una, permitiendo así que cada entidad bancaria elija la que mejor se ajuste a su realidad, estas comisiones, además, deberían introducirse de manera gradual.