Tía Zelmira: Palmares recobró Palmares
Cambios en la organización y otros detalles menores devolvieron a las fiestas de Palmares el brillo que siempre tuvieron.
Por Rogelio Benavides / [email protected]
Cumpleañeros
El primer saludo es para el ingeniero José Conejo, quien cumple años este 23 de enero; espero que la pase bien en unión de su esposa Yuri y de sus hijos Tomás, Elena y Sebastián. También cumplen años esta semana el empresario Henry Zúñiga Rodríguez (cumple el 23), el diseñador Vanvas Ureña (23), la galerista y artista Alma Fernández Tercero (24), la chef Viviana viuda de Echandi (24), el empresario gastronómico Ricardo Barthley Martin (24), el periodista deportivo Mario Segura Vargas (26), el abogado Rolando “Macho” Laclé Zúñiga (27), mi querida doña Ligia Perlaza (28), el empresario Hernán Luna (28), el diseñador Olger Sánchez (29) y la bonita modelo Massiel Benavides (29). Felicidades a todos.
Palmares recobró Palmares
El 17 de enero volví a disfrutar del Tope de Palmares, como lo había hecho años atrás, cuando esta era una de las actividades con más convocatoria en todo el país. Estas bonitas fiestas, de un pueblo para hacer amigos, recobraron el brillo que siempre tuvieron, pero que se vieron opacadas, tras la pandemia, por la competencia directa de las Fiestas de Santa Cruz, que también programaba el tope para el mismo día y por otros factores.
Lo primero que hicieron los palmareños, para resaltar el desfile de caballos y jinetes, fue cambiarlo de día. Anteriormente, se hacía el segundo jueves de enero —igual que Santa Cruz—, que era cuando arrancaban las fiestas, sin embargo, por ser un día entre semana y laboral, a algunos se les imposibilitaba asistir. Hacerlo un sábado fue la solución ideal, porque más gente puede disponer para ir sin preocupaciones de horario o compromiso laboral. Igual sucede con los universitarios o quienes tienen compromisos académicos.
Las otras actividades como el carnaval, las competencias deportivas, las corridas de toros, el Verano Toreado y los conciertos masivos, también recobraron la notoriedad y el éxito de otros años.

Del tope también hay que tomar en cuenta que, el hecho de que ya no se realice esta actividad en San José cada 26 de diciembre, día del Caballista Nacional, le abre más posibilidades de asistencia, pues los caballistas siempre están interesados en mostrar, con orgullo, el adiestramiento y la desenvoltura de sus equinos.
En cuanto a las Fiestas Típicas Nacionales de Santa Cruz, también tuvieron sus desfiles, corridas y otras tradiciones, sin embargo, al final se vieron obligados a suspender el gran concierto que tenían programado, situación que también benefició a Palmares. No se trata de una competencia entre Palmares y Santa Cruz, sino en quien aprovecha mejor las oportunidades. Ojalá y les vaya bien a ambas siempre, porque las dos tienen fines benéficos.
Tope renovado
Aunque no me puse a contar caballos y caballistas el 17 de enero en Palmares, puedo asegurar que hubo tanta participación como cuando esta actividad alcanzó el éxito. Jinetes muy bien ataviados y caballos muy bien cuidados marcaron la pauta. También hubo un gran trabajo por parte de la Policía Municipal, la Fuerza Pública, la Cruz Roja, el Ministerio de Salud y otras entidades de gran importancia como el Senasa, que se encarga de velar por la salud de los equinos y evitar su maltrato.

También vi más gente a la orilla del camino, bien instalados con sus sillas portátiles y sus hieleras para la hidratación correspondientes sin olvidar el sombrero vaquero. Vi menos borrachos, menos incidentes, menos pleitos y no me llegó tanto el olor a marihuana como en otras oportunidades.
Me sentí satisfecho y confiado al ver que la policía apenas se sintió y que sus intervenciones fueron mínimas. En esta materia, los organizadores activaron un plan integral con la policía, así como con empresas privadas de seguridad, personal médico, control de accesos, buena señalización y puntos de atención para los visitantes, lo que generó orden y confianza.
Tuve la oportunidad de instalarme con varios amigos en una tarima organizada por el exalcalde de San José Johnny Araya, donde se congregaron familiares y algunas amistades suyas. Debo confesar que en este tipo de instalaciones se pasa muy bien, se ve perfectamente el desfile, hay sombra, comida, música y también bebidas.
Por cierto, el palmareño Johnny Araya, montado en Gaudí, fue la figura más reconocida del tope. Además, él nunca se pierde esta actividad en la que también destaca la participación de su primo Adrián Araya, quien montó a Marocco.
En la tarima pude compartir con buenos amigos como Luis Carlos Araya, Christian Gamboa, Gerardo Porras, Devy González, Luis “Molote” Murillo, Francisco Chacón, Allan Vásquez, Annette Jiménez, Juan Sandoval Chaves y otros seguidores de este tipo de actividades. También probé las pianguas frescas que siempre me comparte “Fantasma”.

Con una agenda renovada, una organización fortalecida y un firme compromiso con la seguridad y la experiencia del público, las Fiestas Palmares 2026 nos recibieron en una de las ediciones más memorables de los últimos años, en concordancia con lo ofrecido por sus organizadores.
Aparte de las actividades mencionadas, sin olvidar el campo ferial lleno de vida, este año sobresalió el Ride Palmarín 4x4, una actividad que se integró por primera vez con fuerza a la agenda oficial y que promete convertirse en una experiencia memorable, consolidando a Palmares como una fiesta que evoluciona e innova.
La música sigue siendo uno de los grandes protagonistas de las fiestas palmareñas, con una propuesta artística de alto nivel que incluyó conciertos internacionales con figuras de reconocimiento mundial como Óscar D’León y la agrupación Piso 21. Además, la música regresó al redondel de Palmares con la Noche de Bolero, que reunió a leyendas como el Trío Los Panchos y el Trío Los Dandys.
Termino con un reconocimiento sincero para la Asociación Cívica Palmareñas, por haber rescatado unas fiestas tan queridas por todos los costarricenses.

Te tengo un vieras…
Vieras que el pasado domingo 18 de enero tuve la feliz oportunidad de asistir a la celebración de los 80 años de Calixto Chaves Zamora, quien me ha honrado con su amistad durante muchos años. Como Dios manda, las festividades iniciaron con una misa en la capilla del Club Campestre Español, oficiada por Ángel San Casimiro. Después hubo un almuerzo en la casa del cumpleañero en el que participaron familiares y amistades. Todo estaba decorado con gran gusto, destacando frases sobre la vida, así como algunas enseñanzas bíblicas.
En el almuerzo hubo de todo y para todos, salvo para un invitado venezolano que se quedó sin costilla, como Adán. Mi esposa La Loba Lilliana Mora y yo compartimos la mesa con Norval Calvo, José Manuel Peña Namoyure, Jimmy Mussio, Wendy Flores y Mónica Chaves. En otra mesa saludé a mi querida colega Marta Núñez, a quien tenía rato de no ver. Realmente fue una celebración muy emotiva donde se expresó el cariño para el cumpleañero.
Una de las partes más sentidas fue cuando toda su familia le rindió un tributo a don Calixto, quien estuvo todo el tiempo al lado de su esposa Rosalidia Zamora Víquez. Primero habló su hija Mónica y luego su hijo José Pablo. También hablaron sus nietos Mariana, Sebastián, Sophia Catalina y su nuera Andrea, quien destacó por su elocuencia y notable cariño. Durante y después de los discursos hubo lágrimas, muchas lágrimas, pero eran de felicidad.
Qué gran momento, da gusto ver reunida a una familia tan amorosa, liderada por una gran persona como lo es el homenajeado. Le reitero mi amistad a don Calixto y espero que nos sigamos viendo. Gracias por la invitación. Un abrazo fraterno.

Vieras que uno de los ratos más agradables durante el cumpleaños de don Calixto Chaves, fue cuando saludé a su esposa mi gran amiga Rosalidia Zamora Víquez. Durante los años que he tenido una relación de amistad con su familia, siempre le he tenido gran cariño a ella, una aficionada a la buena cocina, especialmente la costarricense; por cierto, cada vez que ella hace tamales, rosquillas, empanadas o algún plato típico, me comparte para que los pruebe y siempre reciben calificación 10. Gracias doña Rosalidia por su cariño y su amistad.

Vieras que después del tope de Palmares nos fuimos a comer al restaurante NutriTierra, propiedad de Raúl Araya Badilla y su esposa María Fernanda, quienes se han empeñado en ofrecer productos orgánicos y de gran calidad. Tienen un menú variado, buenas bebidas, una cuidadosa selección de vinos y un ambiente muy agradable. Haber cenado en este sitio fue una buena elección. Gracias a Francisco Chacón por habernos invitado. Fue un rato muy agradable, acompañado por una excelente comida. NutriTierra se ganó mi reconocimiento y recomendación.

Eso es todo, los quiere Tía Zelmira, la que todo lo mira.


