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Hace 3 años Carolina Potosme Bracamonte dejó su natal Masaya en Nicaragua con una maleta llena de sueños e ilusiones con destino a Costa Rica, país donde encontró la forma de hacer realidad su propio negocio.

Esta joven de 25 años creció rodeada de artesanos, en un pueblo humilde y de gente trabajadora. Tras su llegada a Costa Rica, Carolina no sólo descubrió el potencial de un negocio de artesanías sino que también da empleo a sus familiares y amigos en Nicaragua.

Esta historia de emprendimiento y sueños cumplidos la conocimos en Tarbaca de Aserrí, donde usted puede encontrarla todos los días ofreciendo sus productos.