Le quitaron el Mundial y se retiró a los 29 años, pero Luis Raquel Ledezma no se quebró
Una lesión lo obligó a retirarse antes de tiempo, pero el exjugador de la Liga encontró en el taller de enderezado y pintura su mayor victoria personal.
Luis Raquel Ledezma fue un jugador que nunca le escatimó esfuerzo al fútbol. En cada partido, su entrega era total, y su talento resultaba tan evidente que le abrió las puertas de la Selección Nacional de Costa Rica.
Sin embargo, una grave lesión truncó abruptamente lo que prometía ser una carrera de gran trascendencia: no solo le cerró el camino al Mundial de Italia 1990, sino que lo obligó a retirarse del fútbol profesional a los apenas 29 años de edad.
Hoy, su vida transcurre lejos de los estadios. Ledezma se desempeña como encargado de la bodega en un taller de enderezado y pintura, un oficio que, aunque distante del césped, lo mantiene activo y con propósito.
Su historia forma parte de la tercera entrega de la serie de reportajes "El día después del retiro", un espacio que explora qué ocurre con los exfutbolistas costarricenses una vez que cuelgan los botines. En este capítulo, Ledezma comparte en detalle el camino que recorrió desde la gloria deportiva hasta su realidad actual.

