Víctimas narran cómo banda engaña a empleadas domésticas para cometer millonarios robos
Más de una decena de personas se han visto afectadas, según propietarios.
Varias propietarias de viviendas en condominios en Escazú y Santa Ana denunciaron haber sido víctimas o blanco de una modalidad de estafa y robo en la que delincuentes engañan a empleadas domésticas mediante llamadas telefónicas para que entreguen joyas, dinero, cajas fuertes y otros objetos de valor.
Silvia Prada, propietaria de un apartamento afectado, relató que el pasado 6 de junio los delincuentes contactaron a la trabajadora doméstica de su vivienda mediante una llamada al teléfono fijo y posteriormente por videollamada, haciéndose pasar por personas cercanas a la familia.
“Le dijeron a la muchacha que yo estaba en un apuro por pagar unos impuestos que se me vencían. Le pidieron el número de teléfono de ella y le hiciera una videollamada. Así la convencieron de buscar una llave de mi clóset”, explicó Prada.
Según su relato, los sospechosos guiaron a la empleada durante aproximadamente 40 minutos para localizar una llave, abrir un clóset y sacar una caja fuerte, indicándole además que la colocara dentro de una valija con ropa encima para entregarla a una persona que llegaría en un servicio de transporte privado.
La afectada indicó que el robo no se concretó debido a que la trabajadora decidió enviarle un mensaje para confirmar la situación.
“Ella tuvo un segundo pensamiento y me mandó un mensaje, el cual de milagro leí y la llamé inmediatamente porque no lo entendí y así nos dimos cuenta de que era un robo”, señaló.
Prada afirmó que cuenta con grabaciones, fotografías del conductor que llegaría por la caja fuerte y registros telefónicos relacionados con el caso. Además, aseguró conocer al menos otros tres hechos similares en los que sí se habrían concretado los robos.
Otra de las afectadas, quien solicitó mantener su identidad en reserva por motivos de seguridad, relató que el 7 de junio una llamada recibida en su vivienda derivó en la entrega de varias cajas fuertes a conductores de plataformas de transporte.
“Se recibe una llamada al teléfono fijo, a eso de las 3 p. m., diciendo que era un primo de José Manuel. Empieza a hacer conversación con Manuel y le empieza a sacar información”, indicó.
La mujer explicó que posteriormente el trabajador de la vivienda autorizó el ingreso de dos vehículos y entregó dos cajas fuertes medianas y una pequeña, luego de que los delincuentes le aseguraran que el propietario enfrentaba una situación urgente y necesitaba el dinero contenido en esos bienes.
“No puede ser que una empleada, guarda o jardinero autorice la entrada de un Uber, taxi o motocicleta sin la autorización expresa y confiable de los dueños de casa. No estoy juzgando, pero hay que tener malicia porque nos están timando”, agregó.
Una tercera propietaria afectada relató a Teletica.com que los hechos ocurrieron también el 7 de junio, cuando los delincuentes se hicieron pasar por ella para convencer a una trabajadora doméstica de reunir objetos de valor.
“El domingo 7 de junio a las 2 p. m. llamaron a mi casa haciéndose pasar por mí, pidiéndole a la muchacha que rompiera el file donde guardaba el pasaporte, llaves y las joyas porque yo necesitaba 15.000 dólares”, manifestó.
La denunciante agregó que presentó la denuncia correspondiente y que, según la información recibida por parte de las autoridades, los responsables estarían utilizando técnicas de clonación de voz. Además, aseguró que en el condominio donde reside se registraron casos similares en al menos 12 viviendas.
Por su parte, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que agentes de la Sección de Robos de San José realizaron un allanamiento en una vivienda ubicada en San Felipe de Alajuelita, donde detuvieron a una mujer de apellido Medero, de 30 años y nacionalidad cubana, como sospechosa del delito de estafa.

De acuerdo con la investigación judicial, la detenida estaría vinculada con un caso ocurrido el 12 de junio en un condominio de Santa Ana, donde una empleada doméstica habría sido engañada mediante llamadas telefónicas para entregar joyas y otros artículos de valor a una persona que llegó en un servicio de transporte privado.
Según el OIJ, los sospechosos indicaron a la trabajadora que los propietarios de la vivienda habían solicitado recoger los objetos debido a un supuesto embargo. El perjuicio económico de ese caso asciende a aproximadamente 50 millones de colones.
Durante el allanamiento, los agentes decomisaron múltiples joyas que, en apariencia, corresponderían a las sustraídas en el hecho investigado, además de dinero en efectivo y otros indicios relevantes para diversas causas que permanecen en investigación.
Las autoridades señalaron que esta modalidad delictiva consiste en contactar a empleados domésticos o personas encargadas de las viviendas para convencerlas de entregar bienes de valor mediante engaños relacionados con emergencias económicas, pagos urgentes o supuestos embargos. Asimismo, indicaron que en algunos casos los delincuentes realizan labores previas de inteligencia para determinar si los propietarios se encuentran fuera del país.
La mujer detenida fue remitida al Ministerio Público con un informe policial para la definición de su situación jurídica, mientras las investigaciones continúan.

